No se considera despido colectivo la extinción de doce trabajadores que prestan servicios en un centro de trabajo de una empresa que cuenta con más de veinte mil empleados.

Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 13 de junio de 2017 [JUR\2017\168195]

El Tribunal Supremo entra a conocer, en este caso, de un recurso de casación planteado contra una Sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Asturias en donde se estima que no es despido colectivo, aquél que afecta a los doce trabajadores de un centro de trabajo, cuando la empresa cuenta con más de 20000 empleados.

La representación legal de los trabajadores interpuso recurso contra la referida sentencia que fue desestimado por el Tribunal Supremo.

En la sentencia que resolvió el recurso de casación para la unificación de doctrina, el Tribunal Supremo subrayó que, de acuerdo con la normativa española, se considera despido colectivo la extinción de contratos de trabajo fundada en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción cuando, en un periodo de 90 días, la extinción afecte al menos a: “a) 10 trabajadores, en las empresas que ocupen menos de cien trabajadores. b) 10% del número de trabajadores de la empresa en aquellas que ocupen entre cien y trescientos trabajadores. c) 30 trabajadores en las empresas que ocupen más de trescientos trabajadores”.

Por otro lado, en virtud de la Directiva europea, se entenderá por despidos colectivos, los despidos efectuados por un empresario cuando el número de despidos producidos sea: “i) para un período de 30 días: a) al menos igual a 10 en los centros de trabajo que empleen habitualmente más de 20 y menos de 100 trabajadores, b) al menos el 10 % del número de los trabajadores, en los centros de trabajo que empleen habitualmente como mínimo 100 y menos de 300 trabajadores, c) al menos igual a 30 en los centros de trabajo que empleen habitualmente 300 trabajadores, como mínimo; ii) o bien, para un período de 90 días, al menos igual a 20, sea cual fuere el número de los trabajadores habitualmente empleados en los centros de trabajo afectados”.

Lo único que se había acreditado en el procedimiento es que la empresa procedió a la extinción de los contratos de los 12 trabajadores que estaban adscritos a un centro de trabajo que no contaba con más de veinte empleados, cuando existían otros 20.0000 trabajadores en la empresa que continuaban con su actividad.

Por ello, el Tribunal Supremo concluye que no se alcanzaban ninguno de los umbrales del despido colectivo establecidos ni en la norma nacional, ni tampoco en la Directiva comunitaria.

A este respecto, recuerda el Tribunal que el concepto de centro de trabajo al que se refiere la Directiva y que impone a la legislación interna la obligación de respetar las garantías que caracterizan los despidos colectivos, está exclusivamente referido a los centros de más de 20 trabajadores, no estando obligado el legislador nacional a reconocerlo en favor de aquellos otros que empleen un número menor.

Del mismo modo, cabe añadir a lo anterior que tampoco puede atribuirse a los despidos producidos la condición de despido colectivo por el hecho cierto de que los 12 empleados constituyesen la totalidad de la plantilla del centro, pues para ello se requiere en virtud de la normativa nacional, la cesación total de la actividad empresarial.