Los datos se han convertido en la materia prima primordial para las empresas, sin que su actividad pueda desarrollarse en ausencia de una información cada vez más numerosa y sofisticada. Ello no obstante, los distintos Estados miembros de la Unión Europea regulan de forma distinta los derechos sobre su propiedad así como sobre el acceso a los mismos. Esta divergencia jurídica constituye un problema para las empresas, lo cual ha llamado la atención de la Comisión Europea.

En efecto, la institución comunitaria ha constatado que la distinta regulación del régimen de protección sobre los datos se está convirtiendo en un problema que podría resolverse a través de una futura armonización legal en este ámbito. Así, lo que se está planteando es extender el proceso que ya se ha iniciado en algunos ámbitos vinculados a los datos, como por ejemplo en la protección de datos de carácter personal o el secreto industrial, a fin de asegurar un marco regulatorio que evita las dificultades que actualmente se plantean como consecuencia del distinto tratamiento de esta materia en distintos Estados miembros.

En el marco de este proceso de reflexión, la Comisión Europea ha publicado recientemente un estudio en el que analiza los principales prismas que deberían tenerse en cuenta a la hora de dotar de un régimen legal armonizado amplio y unitario a este importante activo para las empresas. Así, el documento analiza los principios generales comunitarios aplicables a la protección y el acceso a los datos desde la perspectiva del secreto industrial, la propiedad intelectual, la protección de datos así como respecto a otros ámbitos vinculados a la materia como el derecho aplicable a contratos que tengan por objeto el acceso y uso de datos o incluso la incidencia que tiene el derecho de la competencia en esta cuestión.

Seguidamente, el estudio analiza el régimen legal aplicable en la regulación nacional de cuatro Estados miembros (Francia, Alemania, España e Inglaterra y Gales), describiendo tanto la normativa susceptible de aplicación en este ámbito como los criterios interpretativos establecidos a este respecto por parte de los correspondientes tribunales.

Este informe servirá de base para la comunicación que la Comisión Europea está preparando en relación con la construcción de una economía europea basada en los datos ("Building a European Data Economy"), esperándose su publicación para enero de 2017.