La Vivienda Principal es la de uso permanente por el propietario del inmueble.

En 2017 se dictó la Ley 66 mediante la cual se modifican algunos artículos del Código Fiscal referentes a los impuestos aplicables a los bienes inmuebles. La nueva normativa pretende generar ahorros significativos, además de traer novedades, siendo principalmente la más llamativa la exoneración a residencias con valor hasta B/120,000.00. Las que excedan este tope deberán cumplir, a partir de enero de 2019, con un nuevo pago así: 

La ley incluye una distinción entre Patrimonio Familiar Tributario y Vivienda Principal. El primero corresponde al bien inmueble destinado al uso permanente habitacional por el propietario del inmueble con fines habitacionales con su familia, que habite bajo el mismo techo, mientras que la Vivienda Principal es la de uso permanente por el propietario del inmueble, persona natural, con fines habitacionales, entre sus bienes inmuebles residenciales y que no constituya patrimonio familiar. También se establecen tarifas diferentes tratándose de propiedades industriales, comerciales y segundas residencias, así como los mecanismos para hacer valer los beneficios que otorga la ley.