Se prevé la creación de un nuevo impuesto indirecto, el Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, al objeto de gravar los ingresos obtenidos en España por grandes empresas internacionales a partir de ciertas actividades digitales (servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y venta de datos recopilados a partir de información proporcionada por el usuario).

En particular, el tipo aplicable sería del 3% sobre el importe de los ingresos derivados de las actividades digitales incluidas como hecho imponible, y sólo se aplicará a las personas jurídicas -y otras entidades- cuyo importe neto de la cifra de negocios supere los 750 millones de euros y cuyos ingresos derivados de las actividades gravadas por este impuesto superen los 3 millones de euros en el año natural anterior.