Se propone la fijación de un tipo mínimo efectivo aplicable en el Impuesto sobre Sociedades, de tal forma que se establezca una cuota líquida mínima del 15% para grandes contribuyentes (18% para las entidades que tributan al tipo incrementado del 30%, entre otras, las petroleras). 

Esta medida únicamente afectará a contribuyentes que tributen en régimen de consolidación fiscal y a las grandes empresas, esto es, aquellas cuyo importe neto de cifra de negocios sea igual o superior a 20 millones de euros.

Finalmente, se incluye la propuesta de una rebaja del tipo nominal aplicable, hasta un 23%, para aquellas entidades que facturen menos de un millón de euros.