El Tribunal desestima la pretensión de nulidad del despido señalando que en la fecha de efectos de la extinción restaban al trabajador 60 días para el alta y curación, sin que pueda equipararse la situación de incapacidad temporal del empleado a una situación de discapacidad. 

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Sevilla, de fecha 5 de abril de 2018 [JUR\2018\98667]

La empresa demandada extinguió por causas objetivas el contrato de trabajo de un empleado que había sufrido un accidente cardiovascular que determinó el inicio de su baja por incapacidad temporal por contingencias comunes. 

El empleado impugnó la decisión extintiva de la empresa, siendo estimada su demanda por el Juzgado de lo Social, que declaró improcedente la extinción del contrato por carencia de causa objetiva justificativa de la decisión empresarial.

Frente a la sentencia de instancia, el trabajador interpuso recurso de suplicación ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, pretendiendo que se declarara la nulidad de su despido por causas objetivas esgrimiendo, que la causa real de su extinción era la situación de incapacidad temporal y, por ende, su despido era discriminatorio.

Con respecto a la cuestión enjuiciada, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía sienta como primer criterio que para determinar si un despido es discriminatorio por la situación de incapacidad temporal de un trabajador, y apoyándose en la doctrina de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de fecha 1 de diciembre de 2016, Asunto C-395/15 –caso Daouidi–, ha de analizarse el estado de incapacidad del recurrente en la fecha del despido en la medida que la determinación del carácter duradero o no de la limitación padecida por el trabajador es esencialmente fáctica, y por tanto la evaluación de la discapacidad debe efectuarse con los datos que se dispongan en el momento en que se enjuicie el acto presuntamente discriminatorio.

Sentado el criterio anterior, la Sala de lo Social señala que en supuestos en los que se dilucida si el despido de un empleado en situación de incapacidad temporal es discriminatorio, el siguiente criterio que ha de observarse es el referido al concepto duradero de la limitación. 

Es decir, el Tribunal razona que para que pueda considerarse la existencia de discriminación ha de acreditarse que la situación de incapacidad temporal en el momento de producirse el despido era de larga duración (criterio cuantificable/objetivable).

Así, el Tribunal considera que el concepto de discapacidad que puede determinar que un despido sea declarado nulo, por discriminatorio, radica en la existencia de una limitación de previsible larga duración. 

La Sala andaluza sostiene que ya no hay separación entre enfermedad y discapacidad, lo que implica que a efectos del enjuiciamiento de estos casos, lo esencial es la determinación de si la duración de las deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales son lo suficientemente prolongadas como para entender que pueden quedar subsumidas en el concepto de discapacidad.

Sobre la base de todo lo anterior, el Tribunal considera que, en el presente caso, teniendo en cuenta que en la fecha de efectos del despido del trabajador le restaban 60 días para su curación y alta, no podía considerarse que el mismo se encontraba en una situación de discapacidad en la fecha de su extinción y, por ende, concluye que el despido no puede considerarse nulo confirmando la sentencia de instancia.