Acontecimientos internacionales como el "Brexit", la retirada de Estados Unidos del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP), o la posible renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), son sumamente relevantes para la economía mexicana – 4ª economía de América y la 15va del mundo con base en su Producto Interno Bruto1 – que depende en gran medida de sus exportaciones, lo que hace del 2017 un año particularmente desafiante para la agenda comercial internacional de México durante el último año de la actual Administración. En 2018 se llevarán a cabo elecciones federales para designar al nuevo Presidente y Congreso.

La agenda del comercio internacional mexicana estará muy probablemente ocupada por las negociaciones existentes, como la Modernización del Acuerdo Global México-Unión Europea (UE)2, así como por los irritantes comerciales existentes como la sobrecapacidad de acero de China3 y las restricciones a la exportación de azúcar mexicana a los EE.UU.4, pero existen eventos potenciales que ameritan un puntual seguimiento:

  • La probable formalización del abandono de la UE por parte del Reino Unido – el denominado "Brexit" – con la invocación formal del artículo 50 del Tratado de Lisboa, lo que podría tener un impacto en las actuales negociaciones del TLC con la UE y que pudiera requerir de negociaciones bilaterales con el Reino Unido
  • Renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) o su posible denuncia por parte de Estados Unidos5
  • La retirada oficial del TPP por parte de Estados Unidos6, y/o una posible reactivación de esta iniciativa en un formato diferente – con o sin Estados Unidos
  • Incremento de medidas comerciales proteccionistas, no sólo a través de la adopción de medidas unilaterales adicionales permitidas por los acuerdos comerciales internacionales, ya sea por parte de México o contra las exportaciones mexicanas, tales como las medidas Antidumping y los Derechos Compensatorios, sino también a través de acciones unilaterales más agresivas (aumento de los derechos de aduana, Investigaciones de salvaguarda, medidas restrictivas a la exportación o de carácter fiscal, etc.), todo lo cual pudiera dar lugar a procedimientos adicionales de solución de controversias en el marco de la Organización Mundial del Comercio o de los Acuerdos Bilaterales de Libre Comercio – Capítulo XIX del TLCAN – y bajo los Tratados de Inversión
  • Mayor activismo por parte de México para diversificar sus destinos de exportación y sus fuentes de inversión extranjera directa, particularmente con China, Corea y Japón, para expandir e incrementar los flujos comerciales (México ya tiene un Tratado de Libre Comercio con Japón, ha explorado la posibilidad de un TLC con Corea , y no ha expresado formalmente todavía ningún interés en negociar con China7)
  • Mayor presión por parte de China para obtener el reconocimiento de México como economía de mercado, lo cual podría tener un impacto severo para nuevas investigaciones antidumping, así como en las 27 cuotas compensatorias vigentes contra productos chinos (de entre los 52 productos sujetos a cuotas Antidumping en México)8. Recién China solicitó consultas con la UE y los Estados Unidos en el marco de la OMC para abordar este asunto9.

Por sí solo, 2017 será un año ocupado e incierto para la agenda comercial de México. La incertidumbre sobre la relación de México con Estados Unidos agregará estrés adicional al sistema. Si bien el debate seguirá causando furor en los Estados Unidos en cuanto a si el TLCAN era un buen acuerdo comercial para los Estados Unidos, el TLCAN trajo beneficios a México creando un vecino más estable para los Estados Unidos.

Las oficinas de Holland & Knight en México, los Estados Unidos y en el extranjero darán seguimiento a los sucesos comerciales internacionales y de inversión para informar a sus clientes sobre potenciales cambios regulatorios y de política que pudieran afectar sus intereses.