La Dirección General de Tributos analiza la fiscalidad de una operación de reducción de capital mediante la amortización de participaciones diferenciando su tributación y el régimen de retenciones aplicable en función de la naturaleza de los socios, esto es, atendiendo a su condición de sujetos pasivos del impuesto sobre sociedades, del impuesto sobre la renta de las personas físicas o, en su caso, del impuesto sobre la renta de no residentes.

La Dirección General de Tributos, en la consulta V3840-16, de 12 de septiembre, analiza la fiscalidad de una operación de reducción de capital por medio de la amortización de participaciones cuya finalidad es restituir aportaciones a los socios, de forma que la devolución del valor de las aportaciones se efectuará a prorrata del valor desembolsado por cada uno de ellos, entre los que se encuentran contribuyentes del impuesto sobre la renta de las personas físicas, del impuesto sobre sociedades y dos personas físicas no residentes en España. Se plantean, además, las posibles obligaciones de retención que pueden derivarse en cada caso.

A esos efectos, el centro directivo diferencia las siguientes situaciones:

a) Supuesto en el que el socio es sujeto pasivo del impuesto sobre sociedades

En este contexto, y tras analizar el tenor literal del artículo 128 de la Ley 27/2014, del Impuesto sobre Sociedades, así como el artículo 60 del reglamento que la desarrolla, la Dirección General de Tributos concluye que la sociedad que reduce capital no estará obligada a practicar retención a efectos del impuesto sobre sociedades por los reembolsos dinerarios derivados de la reducción de capital por amortización de participaciones, en la medida en que no se trata de rentas incluidas en el mencionado artículo 60, en el que se regulan dichos pagos a cuenta. 

b) Supuesto en el que el socio es sujeto pasivo del impuesto sobre la renta de las personas físicas

En este caso la Dirección General de Tributos, al analizar el artículo 33.3a de la Ley 35/2006, reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, y el artículo 75.3h de su reglamento, diferencia el tratamiento fiscal que corresponderá a la operación en función de si la devolución de aportaciones procede o no de beneficios no distribuidos.

b.1. Devolución de aportaciones no procedente de beneficios no distribuidos

En estos casos el importe de la devolución de aportaciones minorará el valor de adquisición de los valores afectados hasta su anulación, tributando el exceso como rendimiento del capital mobiliario en la forma prevista para la distribución de la prima de emisión, no estando sujeto a retención o ingreso a cuenta.

Ahora bien, si se trata de acciones no admitidas a negociación —como sucede en el supuesto objeto de la consulta—, en el caso de existir una diferencia positiva entre los fondos propios que proporcionalmente correspondan a las acciones afectadas y su valor de adquisición, el importe de la devolución que no proceda de beneficios no distribuidos se considerará como rendimiento de capital mobiliario hasta el límite de dicha diferencia positiva, en la forma prevista para la distribución de la prima de emisión, importe que no quedará sujeto a retención o ingreso a cuenta.

Por otra parte, el exceso que en su caso pueda haber entre el aludido importe de la devolución y dicha diferencia positiva minorará el valor de adquisición de las acciones afectadas y, en el caso de que ese exceso supere el valor de adquisición de las acciones, la diferencia se considerará asimismo rendimiento de capital mobiliario en la forma prevista para la distribución de la prima de emisión, no procediendo tampoco en este caso la práctica de retención o ingreso a cuenta.

Además, precisa la Dirección General de Tributos que, a efectos del cálculo de los fondos propios que proporcionalmente correspondan a las acciones afectadas, no deben incluirse las reservas, beneficios u otras partidas contabilizadas en los fondos propios no procedentes de aportaciones de socios que se hubieran tenido en cuenta para determinar el importe de la devolución de aportaciones que sí correspondan a beneficios no distribuidos.

b.2. Devolución de aportaciones procedente de beneficios no distribuidos

En estos casos el importe de la devolución, esto es, la diferencia entre el importe total recibido y el importe correspondiente a la devolución de aportaciones que no proceda de beneficios no distribuidos, tributará en todo caso en su integridad como rendimiento del capital mobiliario, siendo objeto de retención e ingreso a cuenta.

c) Supuesto en el que el socio es contribuyente del impuesto sobre la renta de no residentes

El centro directivo, partiendo de lo dispuesto en el artículo 31.4b del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, así como del artículo 10, apartados 2 bis y 3 de su reglamento —con las remisiones que este último lleva a cabo a los artículos 31.4c de la Ley 35/2006 y al 75.3 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas—, concluye, toda vez que la entidad consultante no es una sociedad de inversión de capital variable constituida con arreglo a la Ley de Instituciones de Inversión Colectiva, que la renta obtenida por los socios no residentes, como consecuencia de la reducción de capital, no estará sujeta a retención, salvo que proceda de beneficios no distribuidos.