Se analiza en este documento la compleja normativa sobre las cuestiones lingüísticas en relación con la patente europea con efecto unitario. En particular, se examinan las lenguas del procedimiento de registro y de petición del efecto unitario, así como los idiomas en que se sustanciarán los litigios ante el Tribunal unificado de patentes

1. La lengua del procedimiento de registro de la patente y de la petición de efecto unitario

1.1. La cuestión lingüística ha sido uno de los grandes caballos de batalla en la creación de la patente unitaria. De hecho, la razón por la que España e Italia no participan en la cooperación reforzada en materia de protección unitaria mediante patente es, precisamente, su desacuerdo con el régimen lingüístico.  

1.2. Como es sabido, la patente unitaria es, en realidad, una patente europea solicitada ante la OEP, con un mismo juego de reivindicaciones para todos los Estados participantes, de modo que una vez concedida, y en el plazo de un mes desde la publicación de la nota de concesión de la patente europea en el Boletín Europeo de Patentes, se podrá presentar-ante la propia OEP- la petición de efecto unitario de la patente europea.  

Siendo esto es así, es preciso la presentación de una solicitud de patente europea de base, como la denomina el Reglamento (UE) n. º 1257/2012 en su Considerando 7. Esta solicitud debe presentarse de conformidad con lo dispuesto en el Convenio sobre la patente europea de 1973 (CPE), en su versión consolidada tras la entrada en vigor del Acta de revisión de 29 de noviembre de 2000. Y a este respecto, el art. 14 del CPE dispone que las lenguas oficiales de la Oficina Europea de Patentes son el alemán, el inglés y el francés. De este modo, toda solicitud de patente europea deberá presentarse en una de las lenguas oficiales, y si se presenta en otra lengua el CPE obliga a que la solicitud esté traducida a una de las lenguas oficiales, conforme al Reglamento de Ejecución, considerándose retirada la solicitud si la traducción exigida no se presenta dentro de plazo.  

Por lo demás, el art. 14.3 del CPE preceptúa que en todos los procedimientos ante la Oficina Europea de Patentes deberá utilizarse, salvo disposición en contrario en el Reglamento de Ejecución, la lengua oficial de la Oficina Europea de Patentes en que se haya presentado o a la que se haya traducido la solicitud de patente europea. Esa será la lengua de procedimiento, tal como dispone el art. 14.3 del CPE y el artículo 2 b) del Reglamento (UE) n.º 1260/2012.  

De conformidad con todo lo anterior, una vez concedida la patente europea de base, y siempre que haya sido concedida con el mismo juego de reivindicaciones respecto de todos los Estados miembros participantes, el titular de la patente europea podrá presentar (en el plazo máximo de un mes desde la publicación de la nota de concesión en el Boletín Europeo de Patentes), la correspondiente petición de efecto unitario [art. 9 del Reglamento (UE) n.º 1257/2012]. Esta petición, tal como dispone el artículo 3.2 del Reglamento (UE) n.º 1260/2012 deberá ser presentada en la lengua de procedimiento (que, según lo dicho, será el inglés, el francés o el alemán).  

Una vez inscrito el efecto unitario en el Registro para la protección unitaria mediante patente, la patente unitaria otorgará protección uniforme y tendrá los mismos efectos en todos los Estados de la UE participantes (todos menos España e Italia). Y “cuando se haya publicado, de conformidad con el artículo 14, apartado 6, del CPE, el folleto de una patente europea que se beneficie del efecto unitario, no se exigirá ninguna otra traducción”. [Art. 3.1 del Reglamento (UE) n.º 1260/2012]. En cambio, si al presentar la solicitud de la patente de base, además de los Estados participantes en el sistema de cooperación reforzada, se designan otros Estados parte del CPE, como España o Italia, la producción de efectos de la patente de base en dichos Estados se sujeta a las disposiciones contenidas en el CPE. De este modo, en el caso de España, el titular de la patente deberá proporcionar a la Oficina Española de Patentes y Marcas una traducción al español del fascículo (en el plazo de tres meses a contar desde la fecha de publicación en el Boletín Europeo de Patentes de la mención de la concesión de la patente, o en su caso, de la mención de la decisión relativa a la oposición o a la limitación), todo ello de conformidad con el artículo 65 del CPE y artículos 7 y 8 del Real Decreto 2424/1986 de 10 de octubre, relativo a la aplicación del Convenio sobre la concesión de patentes europeas hecho en Múnich el 5 de octubre de 1973.  

La necesidad de que la solicitud de patente se presente, o se traduzca, a una de las lenguas oficiales de la OEP (inglés, alemán, español) implica –qué duda cabe- dificultades para los solicitantes de patentes de Estados de la Unión Europea cuya lengua oficial no sea ninguna de las anteriores. Por ese motivo, y para facilitar las solicitudes de patente unitaria a PYMEs, personas físicas, organizaciones sin ánimo de lucro, universidades o institutos públicos de investigación que tengan su domicilio o centro principal de actividad en un Estado miembro de la Unión, el Reglamento (UE) n.º 1260/2012 establece un sistema de compensación de los gastos de traducción. Este sistema permitirá el reembolso, “hasta un límite máximo, de todos los costes de traducción en que incurran los solicitantes que presenten su solicitud de patente en la OEP en una de las lenguas oficiales de la Unión que no sea lengua oficial de la OEP” (art. 5.1 del Reglamento n.º 1260/2012). (Personalmente, me parece muy llamativo que haya de compensársele los gastos de traducción a las Universidades y centros de investigación, porque si la ciencia, en la actualidad, se hace en inglés, no se acierta a comprender qué dificultades tendrán las universidades de cualquier lugar del mundo en presentar directamente la solicitud de patente europea de base en inglés).  

En todo caso, la gestión de este sistema de compensación se encomienda a la OEP [artículo 9.1 f) del Reglamento n.º 1257/2012 y art. 5 del Reglamento n.º 1260/2012].  

1.3. Aunque –como se ha dicho- las peticiones de efecto unitario deben presentarse en la lengua de procedimiento, durante un período transitorio se exigirá que la solicitud vaya acompañada de una traducción del folleto de la patente a una segunda lengua de la OEP.  

En efecto, según el artículo 6 del Reglamento (UE) n.º 1260/2012, cuando la lengua de procedimiento sea el francés o el alemán, dichas peticiones de efecto unitario se presentarán acompañadas de una traducción completa al inglés del folleto de la patente europea y si la lengua de procedimiento es el inglés, se acompañará una traducción completa del folleto de la patente europea a cualquier otra de las lenguas oficiales de la Unión (por lo tanto, no necesariamente el francés o el alemán, y puede incluso ser el español). El texto de estas traducciones (que serán publicadas por la OEP) no tendrá valor jurídico y será exclusivamente de carácter informativo.  

Este régimen transitorio tendrá una duración de seis años desde la entrada en vigor del Reglamento (UE) n. º 1260/2012 y podrá extenderse hasta los doce años, si a partir del sexto año un comité de expertos independientes no pone fin al período transitorio tras realizar una evaluación objetiva de la disponibilidad de traducciones automáticas de elevada calidad de las solicitudes y folletos de patentes a todas las lenguas oficiales de la Unión.  

  1. Las cuestiones lingüísticas en los procedimientos judiciales ante el Tribunal unificado de patentes  

2.1. Las disposiciones del Acuerdo sobre el TUP  

La cuestión lingüística no sólo es importante en relación con la lengua en que se ha de tramitar el procedimiento de registro de la patente europea con efecto unitario. También es fundamental determinar la lengua en la que se tramitarán los procedimientos judiciales que afecten a este tipo de patentes una vez concedidas. Este problema ha sido afrontado en el Acuerdo sobre el Tribunal Unificado de Patentes (Acuerdo redactado en un ejemplar único en lengua alemana, francesa e inglesa, siendo cada uno de estos textos igualmente auténtico).  

El Acuerdo sobre el Tribunal unificado de patentes establece distintas normas en relación con la lengua del procedimiento, distinguiendo según el procedimiento se entable ante el Tribunal de Primera Instancia o ante el Tribunal de Apelación, y en relación con el TPI, según conozca del asunto una División nacional, regional o la central.  

  1. Por lo que respecta al Tribunal de Primera Instancia, la lengua de procedimiento ante cualquier División nacional (local, las llama el art. 49 del Acuerdo) será una de las lenguas oficiales de la Unión Europea que sea la lengua oficial o una de las lenguas oficiales del Estado miembro contratante en el que tenga su sede dicha División. Y si se trata de una División regional la lengua de procedimiento será la lengua o lenguas designadas por los Estados miembros contratantes que compartan la División regional.  

No obstante lo anterior, la lengua de procedimiento puede llegar a ser una de las lenguas oficiales de la Oficina Europea de Patentes, es decir, el inglés, el alemán o el francés, incluso en Divisiones nacionales o regionales de Estados de la Unión Europea en los que dichos idiomas no sean oficiales.  

En efecto, es posible, en primer lugar, que los Estados miembros contratantes del Acuerdo sobre el TUP designen una o varias de las lenguas oficiales de la OEP como lengua de procedimiento de su División local o regional (art. 49.2 del Acuerdo).  

Además, y en segundo lugar, se prevé que en determinados casos la lengua de procedimiento será la lengua de concesión de la patente, que, como se ha dicho, será una de las lenguas oficiales de la OEP. Tal sucederá:  

  1. Cuando lo pacten las partes, con la aprobación de la Sala competente. Y en caso de que no sea aprobado, las partes puede solicitar la remisión del asunto al División Central, en la que el idioma de procedimiento es precisamente aquél en el que haya sido concedida la patente de que se trate.  
  2. Cuando lo proponga de oficio la Sala competente “por motivos prácticos y de equidad”. Pero en tal caso es preciso el acuerdo de las partes, lo cual parece lógico. Piénsese si no en una División nacional portuguesa con demandante y demandado de dicha nacionalidad que conozca de un litigio sobre una patente unitaria concedida en alemán y en el que las partes se puedan ver obligadas a seguir un procedimiento judicial en dicha lengua. Ciertamente, esto podría suponerle un perjuicio a las partes, por mucho que el art. 51 del Acuerdo establezca que, a instancia de cualquier parte, cualquier División podrá disponer medios de interpretación, porque el referido artículo lo limita a la fase oral del procedimiento.  
  3. Pese a todo, existe un supuesto en el que puede ser impuesta a las partes la lengua de concesión de la patente como lengua de procedimiento, incluso en contra de la voluntad de una de ellas. En efecto, según el artículo 49.5 del Acuerdo sobre el TUP, el Presidente del Tribunal de Primera Instancia, a petición de una de las partes, previa audiencia de las demás partes y de la Sala competente, “podrá resolver, por motivos de equidad y teniendo en cuenta todas las circunstancias pertinentes, incluida la posición de las partes y en particular la posición del demandado, que la lengua de procedimiento sea la lengua en la que haya sido concedida la patente”. Ahora bien, en este tipo de supuesto se hace preciso atender a las necesidades de traducción e interpretación que pueden presentarse, obligando el Acuerdo a que el Presidente del TPI valore esta cuestión.  

En lo tocante a los procedimientos que se sigan ante la División central del Tribunal de Primera Instancia, la lengua del procedimiento judicial será aquella en la que haya sido concedida la patente (inglés, francés o alemán). Y ello con independencia de la sección de la División central que esté conociendo del asunto, por lo que puede suceder, por ejemplo, que en la sección de Londres se siga un procedimiento íntegramente en lengua alemana.  

Ahora bien, el Acuerdo sobre el TUP establece una serie de supuestos en los que la parte demandada ante la División central del TPI tendrá derecho a obtener, previa petición, las traducciones de los documentos pertinentes a la lengua del Estado de su residencia o centro principal de actividad (o, a falta de éstos, de su centro de actividad). En efecto, este derecho se reconoce únicamente en los casos en que se cumplan, cumulativamente, las siguientes condiciones:  

  1. que se ejercite una acción por violación de patente ante la División central,  
  2. que el demandado tenga su residencia, centro de actividad principal o centro de actividad en un Estado miembro de la Unión Europea (sea o no parte del Acuerdo sobre el TUP, y sea o no un Estado participante en la creación de la patente europea con efecto unitario),  
  3. que la División central se declare competente porque el demandado tiene su residencia, su centro principal de actividad o su centro de actividad en un Estado que no es contratante del Acuerdo TUP, o porque lo tiene en un Estado contratante que carece de División nacional y regional,  
  4. que la lengua de procedimiento en la División central (es decir, la lengua de concesión de la patente) no sea una de las lenguas oficiales del Estado miembro en que el demandado tiene su residencia o centro principal de actividad o, a falta de éstos, su centro de actividad, y  
  5. que el demandado carezca de conocimientos adecuados de la lengua de procedimiento.  

 

  1. La lengua de procedimiento ante el Tribunal de Apelación será, como resulta lógico, la misma lengua de procedimiento que se ha utilizado ante el Tribunal de Primera Instancia. Sin embargo, el Acuerdo sobre el TUP (art. 50) prevé dos supuestos en que la lengua de procedimiento ante el Tribunal de Apelación puede ser diferente.

Así, la lengua de procedimiento será la lengua de concesión de la patente cuando así lo acuerden las partes (sin que el Tribunal de apelación pueda oponerse, pues nada se dispone al respecto). Y es posible igualmente, pero limitado a “casos excepcionales, y en la medida en que se considere oportuno”, que el Tribunal de Apelación resuelva que la lengua de procedimiento sea (para la totalidad o parte del procedimiento) otra lengua oficial de un Estado contratante del Acuerdo. Pero en ese caso se requiere que las partes estén de acuerdo.  

2.2. Disposiciones del Reglamento n.º 1260/2012 sobre traducciones que deben ser aportadas en el procedimiento  

Las anteriores disposiciones sobre la lengua del procedimiento, establecidas en el Acuerdo sobre el TUP, se complementan con una serie de preceptos contenidos en el Reglamento (UE) n.º 1260/2012 sobre la obligación de traducir determinados documentos en caso de litigio sobre una supuesta infracción de una patente europea con efecto unitario.  

En efecto, en estos casos, y según el art. 4 del citado Reglamento, el titular de la patente facilitará, a petición y a elección del supuesto infractor, una traducción completa de la patente europea con efecto unitario a una de las lenguas oficiales del Estado miembro participante en el que haya tenido lugar la supuesta infracción o bien del Estado miembro en el que tenga su domicilio el supuesto infractor. Puede suceder, por tanto, que la traducción tenga que ser realizada al español, cuando el demandado tenga en nuestro país su domicilio.  

En relación con las reclamaciones de daños y perjuicios, es posible que el infractor haya actuado de buena fe, sin tener conocimiento, o sin tener motivos razonables para saber, que estaba violando una patente europea con efecto unitario, antes de que se le haya proporcionado la traducción de la patente a su propia lengua. Por eso, el Reglamento (UE) n.º 1260/2012 dispone que el tribunal que entienda del litigio evaluará y tendrá en cuenta esta circunstancia, en particular en caso de que el supuesto infractor sea una PYME, una persona física, organización sin ánimo de lucro, una universidad o una organización pública de investigación.  

Asimismo, en caso de litigio en relación con una patente europea con efecto unitario, el titular de la patente deberá facilitar, durante el proceso judicial, una traducción completa de la patente a la lengua utilizada en los procedimientos del tribunal competente en los litigios relativos a la patente europea con efecto unitario en los Estados miembros participantes, cuando así se lo solicite dicho tribunal.  

El coste de estas traducciones será sufragado por el titular de la patente, tal como dispone el art. 4.3 del Reglamento (UE) n.º 1260/2012. Esta circunstancia puede llevar a los titulares a facilitar traducciones automatizadas, realizadas por programas informáticos de traducción. En previsión de esta posibilidad, el Considerando octavo del Reglamento (UE) n.º 1260/2012 afirma que “esta traducción no debe realizarse por medios automatizados y su coste debe sufragarlo el titular de la patente”. Sin embargo, dicha exigencia de que no se usen medios automatizados no ha sido incorporada a las disposiciones del Reglamento, por lo que es muy dudoso que sea aplicable, y a buen seguro ello generará discusiones en la práctica en relación con este problema.