En 2017, se estableció en la Ley del Impuesto sobre la Renta (“ISR”) y en la Ley del Impuesto al Valor Agregado (“IVA”) como requisito para deducir las erogaciones en relación con las actividades de subcontratación laboral, la obligación a cargo del contratante de obtener del contratista, entre otros, los comprobantes fiscales del pago del salario, la declaración de entero de las retenciones de impuestos efectuadas, pago de cuotas obrero-patronales efectuadas al IMSS y la declaración del IVA.

En la reforma fiscal para 2020 se proponen diversas modificaciones a la Ley del ISR y la Ley del IVA, en materia de subcontratación.

Para efectos del ISR, se expone eliminar la obligación de obtener del contratista la documentación antes citada; sin embargo, se establece que para que sea procedente la deducción de los pagos efectuados al contratista, el contratante deberá cumplir con la obligación de efectuar la retención y entero de los impuestos a cargo de terceros.

Respecto a la Ley del IVA, se prevé que en el régimen de subcontratación, el contratante deberá calcular, retener y enterar ante las autoridades fiscales el 16% del IVA causado en las referidas operaciones.

Es común que los contratistas consideren que la relación contractual con el contrate no califica como subcontratación y que en estos casos no sería procedente la retención del IVA.

En caso de aprobarse la reforma, sugerimos revisar si el contrato se ubica efectivamente en el régimen de subcontratación. Asimismo, recomendamos establecer una indemnización en caso que exista el riesgo que de que la relación contractual califique como subcontratación y la autoridad fiscal rechace las deducciones, así como el acreditamiento del IVA efectuado por el contratante al no haber efectuado la retención del IVA procedente.