El despido improcedente de un trabajador por incumplir reiteradamente su horario y falsear partes de trabajo se declara improcedente al quedar acreditada la falta de buena fe del empresario, que había impuesto una jornada de trabajo superior a la establecida en el convenio colectivo.

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias de fecha 24 de mayo de 2016

El trabajador, dedicado a la limpieza de edifi cios y locales, fue despedido disciplinariamente por incumplir su horario de trabajo de forma constante y reiterada, falseando, a su vez, los partes de trabajo entregados a la empresa semanalmente.

La empresa entendía que el trabajador había incurrido en claro fraude, deslealtad y abuso de confi anza en el desempeño de sus funciones.

Sin embargo, el Tribunal entiende que ha existido una especie de falta recíproca de transgresión de la buena fe por parte del trabajador y del empresario, al haberse acreditado que el trabajador tenía impuesta una jornada semanal de 40 horas, superior a la jornada máxima de 38,5 horas semanales fi jada en el convenio colectivo.

Lo anterior, unido a la falta de prueba del perjuicio causado a la empresa y a que el trabajador venía prestando servicios desde 2003 sin falta anterior ni advertencia alguna, lleva a declarar la improcedencia del despido.

En concreto, partiendo de la teoría gradualista, el Tribunal concluye que los hechos concurrentes no eran sufi cientes como para justifi car la máxima sanción del despido.