El TJUE considera que el régimen jurídico de la incapacidad temporal, con arreglo al Derecho español, no puede excluir la califi cación de la limitación de la capacidad del trabajador como «duradera» y, en consecuencia, como una discapacidad, en el sentido de la Directiva 2000/78/CE para la igualdad de trato en el empleo y la ocupación.

Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de fecha 1 de diciembre de 2016

El trabajador sufrió un resbalón en la cocina del restaurante en el que trabajaba y se dislocó el codo izquierdo, iniciando en esa fecha el oportuno proceso para que se le reconociera una incapacidad temporal derivada de accidente de trabajo.

La empresa se interesó por la duración prevista de la incapacidad temporal, a lo cual el trabajador manifestó que su reincorporación no podía ser inmediata. Tras ello, la empresa procedió a comunicar al trabajador su despido.

El juzgado remitente de la cuestión prejudicial pretende que se dilucide si existe una discriminación por “discapacidad” en el sentido de la Directiva 2000/78/CE. El TJUE considera que la Directiva 2000/78/CE, relativa al establecimiento de un marco general para la igualdad de trato en el empleo y la ocupación, debe interpretarse de la siguiente forma:

1. El hecho de que el interesado se halle en situación de incapacidad temporal, con arreglo al derecho nacional, de duración incierta, a causa de un accidente laboral, no signifi ca, por sí solo, que la limitación de su capacidad pueda ser califi cada de «duradera», con arreglo a la defi nición de «discapacidad» mencionada por esa Directiva, interpretada a la luz de la Convención de la ONU.

2. Entre los indicios que permiten considerar que tal limitación es «duradera» fi guran, en particular, el que, en la fecha del hecho presuntamente discriminatorio, la incapacidad del interesado no presente una perspectiva bien delimitada en cuanto a su fi nalización a corto plazo o el que dicha incapacidad pueda prolongarse signifi cativamente antes del restablecimiento de dicha persona.

3. Al comprobar ese carácter «duradero», el juzgado remitente debe basarse en todos los elementos objetivos de que disponga, en particular, en documentos y certifi cados relativos al estado de dicha persona, redactados de acuerdo con los conocimientos y datos médicos y científi cos actuales.

En consecuencia, si un accidente acarrea una limitación, derivada en particular de dolencias físicas, mentales o psíquicas que, al interactuar con diversas barreras, puede impedir la participación plena y efectiva de la persona de que se trate en la vida profesional en igualdad de condiciones con los demás trabajadores y si esta limitación puede ser considerada “duradera” o de larga duración, con independencia de que de acuerdo a derecho nacional sea califi cada como una incapacidad temporal, dicho accidente podría estar incluido en el concepto de discapacidad en el sentido de la citada Directiva.