En los contratos de interinidad, la categoría profesional y retribución del trabajador sustituto ha de corresponderse con la del trabajador sustituido, siendo únicamente posible un trato salarial desigual motivado por razones claramente individualizadas.

Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 2 de febrero de 2017 (RJ\2017\836)

La empresa demandada formalizaba contratos de interinidad con las nuevas categorías profesionales del convenio y no con la categoría del trabajador sustituido, motivo por el cual se plantea confl icto colectivo demandando que los mencionados contratos se efectúen con la categoría y retribución del trabajador sustituido.

Sostiene la empresa demandada que no existe norma legal o convencional que exija que el trabajador interino haya de percibir la misma retribución que el trabajador al que sustituye.

Hay que partir de que los contratos de interinidad de la empresa se formalizan siempre con las nuevas categorías profesionales del convenio y no con la categoría del trabajador sustituido. Siendo ello así, parece obvio que la discrepancia retributiva entre el trabajador interino y aquel al que sustituye no deriva simplemente de cuestiones relacionadas con complementos salariales de carácter personal del sustituido que no concurran en el interino sino de la diferencia en su clasifi cación profesional.

En efecto, lo que el confl icto colectivo plantea es la discrepancia con el nivel retributivo que viene asignado al interino precisamente por la clasifi cación profesional que se le aplica.

Al respecto, uno de los elementos esenciales del contrato de interinidad se encuentra en la delimitación del puesto de trabajo a desempeñar por el trabajador interino, el cual debe ser el mismo que el del sustituido o que el de otro trabajador de la empresa que, a su vez y por razón de la situación del sustituido, pase a ocupar el de aquél.

Pero la acomodación del puesto de trabajo y, por ende, de las funciones, con la categoría profesional del que lo ocupa parece, a todas luces, indiscutible; y, de ahí, que el nivel retributivo aparejado haya de guardar esa misma y congruente correspondencia.

Por tanto, resulta evidente que el contenido y naturaleza de las funciones a desarrollar por los trabajadores interinos se corresponderá con aquéllas que dejan de desempeñar los sustituidos y, siendo comparables las mismas, nada justifi caría un trato salarial desigual que no viniera motivado por razones claramente individualizadas.