La décima versión del Índice Global de Innovación desarrollado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, OMPI, vuelve a confirmar el buen posicionamiento de nuestro país en la región, luego de ubicarnos en el primer lugar en América Latina y el Caribe

Buenas noticias y la reafirmación que vamos por buen camino, a pesar que aún nos queda mucho por hacer si nos comparamos con los mejores y queremos escalar del puesto 46 en el que nos encontramos a nivel mundial.

Y es que el Índice de Innovación Global evalúa importantes variables, entre otras 81 por ejemplo, el ambiente político, la educación, la infraestructura y la sofisticación empresarial, entre las que se evidencia la necesidad regional de seguir trabajando si se quiere alcanzar el potencial innovador; y, de continuar aumentando los niveles de inversión en investigación y desarrollo, tal como se ha venido desarrollando en el último tiempo, a pesar que las crisis económicas nos han golpeado. Una apuesta por la innovación y el sembrar hoy, para cosechar productivamente mañana.

Lo dulce que contrasta con el agraz del "Special 301 Report", o Informe 301 de la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR por sus siglas en inglés), donde se confirma que Chile continúa en la lista Roja o “Priority Watch List”, por su débil marco para hacer respetar las leyes de propiedad intelectual. Una calificación de la que desde 2007 no hemos podido desmarcarnos de manera definitiva, a pesar de los avances que hemos desarrollado en esta materia, pero que para ojos de nuestro socio comercial no han sido suficientes.

Dos caras de la moneda, igualmente importantes. La primera, la más feliz, que evidencia que trabajando e implementando acciones y políticas concretas podemos entrar a competir con los grandes. Ejemplos como el de los escolares y profesor del Instituto Andrés Bello de Talca que obtuvieron el segundo lugar en las últimas Olimpiadas de Genios de New York con su antibiótico a base de hoja de olivo, nos impulsan a seguir trabajando por esto.

En la cara más triste, pero aún esperanzadora, el trabajo sigue siendo el gran desafío. Una invitación a no descuidar a un importante socio comercial y a cumplir los acuerdos pactados. Piratería, linkage y que Chile se sume a la UPOV 91, ley de obtentores vegetales que más allá de estar en el ojo del huracán, busca mejorar la protección de las variedades vegetales.