La negativa de la trabajadora a reincorporarse en una localidad distinta tras su situación de excedencia voluntaria no supone una dimisión o renuncia a su derecho al reingreso, al igual que la negativa de la empresa a reincorporar a la trabajadora por no existir vacante tampoco supone un despido.

Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 13 de julio de 2017 [RJ\2017\3388]

La trabajadora solicitó una excedencia voluntaria por un periodo de cinco años que le fue concedida por la empresa. Antes de transcurrir el citado plazo, la empleada solicitó su reingreso, el cual fue denegado por no existir en ese momento vacante alguna de su categoría profesional.

Posteriormente, la trabajadora solicitó nuevamente su reingreso, y la empresa le comunicó que su reincorporación se produciría en una oficina en ciudad distinta a la que le correspondía con anterioridad. La actora comunicó a la empresa la imposibilidad de reincorporarse a dicha oficina por su situación personal y familiar, reiterando su solicitud de ocupar la primera vacante de su nivel en el lugar donde venía prestando servicios.

Dicha respuesta fue considerada por la empresa como una negativa de la trabajadora a reincorporarse, dando así por extinguida su relación laboral.

Si bien en instancia la demanda fue estimada, y el despido declarado improcedente, el Tribunal Superior de Justicia estimó el recurso de suplicación presentado por la empresa, al entender que se había producido la resolución del contrato por propia voluntad de la trabajadora.

No obstante, el Tribunal Supremo finalmente entendió que la negativa de la trabajadora a reincorporarse en una localidad diferente tras su situación de excedencia voluntaria no supone una dimisión o renuncia a su derecho al reingreso, al igual que la negativa de la empresa a incorporar laboralmente a la trabajadora por no existir vacante tampoco supone un despido.

En consecuencia, la empleada sigue manteniendo el derecho expectante a reincorporarse a la empresa.