La prestación de servicios mediante redes Wi-Fi en establecimientos comerciales no se considera servicio de comunicaciones electrónicas y por tanto, el titular del establecimiento ni debe notificar su actividad a la CMT, ni debe inscribirse en el Registro de Operadores.

Ante la proliferación de “zonas Wi-Fi” y del acceso a Intenet a través de esta tecnología en establecimientos abiertosal público (hoteles, cafeterías, restaurantes, centros de convenciones…) se cuestiona si el titular del establecimiento presta un servicio de comunicaciones electrónicas y por tanto, ha de notificara la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones su actividad y solicitar la correspondiente inscripción en el Registro de Operadores. Por resolución del pasado 7 de septiembre (RO 2010/1379), la CMT, que ya se había pronunciado en varias ocasiones sobre el particular, ha unificado los criterios para dar respuesta a esta cuestión.

Alineándose en la misma posición que el resto de Estados comunitarios, la CMT considera que el titular del establecimiento abierto al público en el que se presta el servicio de acceso a Internet
vía Wi-Fi no es un operador de comunicaciones electrónicas a los efectos de la Ley General de Telecomunicaciones. Niexplota redes, ni presta el servicio de transporte de la señal, ni tampoco revende el servicio de acceso a Internet. Aunque es posible que la relación de prestación del servicio de acceso a Internet en el establecimiento se establezca directamente entre el cliente y el
proveedor de servicios de acceso a Internet (operador de servicios de comunicaciones electrónicas), lo más habitual es que sea el titular del establecimiento quien contrate este servicio con un operador de servicios de comunicaciones electrónicas y permita su uso a terceros
(clientes). En este caso, igual que ha ocurrido tradicionalmente con el telé- fono o como ocurre con los locutorios. (Resolución de la CMT, de 12 de diciembre de 2008, expte. AJ 2008/1852), el titular del establecimiento no se responsabiliza frente a los usuarios finales del transporte de la señal en que consiste el servicio, limitándose a disponer de un equipamiento en el interior de sus dependencias (red Wi-Fi) y a contratar la prestación de un servicio con un tercero (proveedor de acceso a Internet), que pone a disposición de sus clientes como prestación complementaria a otro servicio principal (ej. hospedaje), bien acambio de una remuneración adicional obien de forma gratuita. La red Wi-Fi del interior del establecimiento es una red privada, cuyo uso no está disponible al público en general, sino sólo a un grupo muy concreto de usuarios, que son los clientes del establecimiento (ej. mediante una clave que se facilita en la recepción del hotel).

A los efectos de la LGTel, el titular del establecimiento es un usuario final que contrata servicios de comunicaciones electrónicas, pero que ni explota redes, ni presta servicios de comunicaciones electrónicas, ni los revende (Anexo II, apdo. 34, art. 1 RD 899/2009, de 22 de mayo, por el que se aprueba la Carta de Derechos del Usuario de los Servicios de Comunicaciones electrónicas). Y así lo perciben los usuarios (clientes) que aestos efectos y sin perjuicio de la normativa general de consumo, no quedarán protegidos por la legislación sectorial que contiene los derechos de los usuarios de comunicaciones electró- nicas ante eventuales incidencias (ej. interrupción del servicio), ni podrán utilizar los mecanismos de resolución de conflictos específicos del sector (ej. re clamación ante la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones). Dicha protección y tales mecanismos de resolución de conflictos estarán a disposición del titular del establecimiento que podrá hacerlos valer frente al prestador del servicio de acceso a Internet. Naturalmente, en caso de deficiencias del servicio (ej. interrupción o imposibilidad de conexión), los clientes del establecimiento podrán reclamar contra el titular del mismo conforme a la normativa general de consumo -igual que si, por ejemplo, no saliera agua caliente o se cortara el suministro eléctrico-, tanto si el servicio se remunera de forma específica como si se presta de forma gratuita, en cuanto constituye una prestación adicional condicionante de la decisión de contratar el servicio principal.

En resumen, la prestación de servicios mediante redes Wi-Fi en establecimientos comerciales no se considera servicio de comunicaciones electrónicas y por tanto, el titular del establecimiento ni debe notificar de forma fehaciente su actividad a la CMT, ni debe inscribirse en el Registro de Operadores.