El TSJ del País Vasco incrementa en 12.000€ una indemnización por daños morales, al tener en cuenta en dicha condena, que la empleadora había sido condenada recientemente por el mismo tribunal por hechos similares. 

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de fecha 17 de julio de 2018 [JUR\2018\205043] 

La cuestión que resuelve el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en esta sentencia es la determinación de la indemnización por daños morales que corresponde al trabajador cuando el empleador ya ha sido condenado por hechos similares. Para ello, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco tiene en cuenta que el artículo 183.2 LRJS establece que la indemnización ha de contribuir a la finalidad de prevenir el daño.

En este caso, la situación de conflicto y acoso entre el trabajador y su empleadora, venía produciéndose desde 2011. La sentencia de instancia que condena a la entidad empleadora afirmando que, ante el conflicto surgido en el año 2011 “la empresa estaba obligada a tomar todas las medidas necesarias para solventarlo, paliarlo, o, cuando menos minorarlo, y librar al trabajador de la existencia de un riesgo cierto para su salud en el ámbito laboral”, de conformidad con el artículo 19 del Estatuto de los Trabajadores y el artículo 14 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. 

Por todo ello, la sentencia de instancia estima la demanda, y condena a la demandada por incumplir sus obligaciones legales y convencionales en materia de prevención de riesgos laborales, a abonar una indemnización al trabajador de 60.000 €, de los que 20.000 € corresponden a la indemnización por el daño moral sufrido por el trabajador.

La sentencia de instancia es recurrida por ambas partes. En el recurso planteado por la demandada –que se desestima íntegramente–, cabe destacar que, en uno de los motivos del mismo, alega la prescripción parcial del daño reclamado por el demandante, puesto que entiende el recurrente, que la reclamación por los periodos de IT por los que se vio afectado el trabajador entre el año 2011 y el año 2014 estarían prescritos. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, desestima este motivo del recurso afirmando que mientras el trabajador se encuentre sometido a riesgo para  su salud conserva la acción para demandar. Además, señala que cuando el trabajador acciona todavía se encuentra en situación de IT y no se había resuelto la situación de conflicto que le condujo a ella. 

En lo que respecta al recurso del trabajador, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, considera que si bien la jurisprudencia establece que “cuando la sentencia declare la existencia de vulneración, el juez deberá pronunciarse sobre la cuantía de la indemnización que, (…), en función tanto del daño moral unido a la vulneración del derecho fundamental, como de los daños y perjuicios adicionales derivados”, y que siguiendo este criterio, la sentencia de instancia ha valorado el daño moral en 20.000 euros de conformidad con la LISOS. Criterio que el Tribunal Superior de Justicia considera completamente válido. 

No obstante, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco tiene en cuente que en este supuesto concurre una circunstancia adicional acreditada, como es el hecho de que la demandada había sido condenada recientemente por hechos similares por el mismo Tribunal.

Esta circunstancia no fue valorada en la sentencia de instancia a efectos indemnizatorios. Según determina el Tribunal, aunque el artículo 39 de la LISOS no lo contempla, el artículo 183.2 LRJS establece que la indemnización ha de contribuir a la finalidad de prevenir el daño. Es ésta una singularidad que no se da, al menos de manera explícita, en las normas del Derecho de daños. Teniendo esta circunstancia en consideración, el Tribunal estima parcialmente el recurso de suplicación interpuesto por el trabajador e incrementa la indemnización concedida por daños y perjuicios en 12.000 euros adicionales.