En este procedimiento se revisa la resolución del Jurado Regional de Valoraciones de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de fecha 8 de noviembre de 2007, dictada en el expediente administrativo para la fijación del justiprecio de determinada parcela en relación con la expropiación de suelo para la ejecución de un proyecto de interés singular.

En fase administrativa, la beneficiaria consideró que el suelo expropiado era rústico de secano.

El Jurado Regional de Valoraciones, tras señalar que la normativa de valoración aplicable era la Ley 6/1998, de 13 de abril, de régimen del suelo y valoraciones (LRSV), indicó que el suelo debía valorarse como rústico, por el procedimiento de comparación y, de no ser posible, por el de capitalización de rentas.

En cuanto a la petición del actor de que el suelo se valorase como si fuera urbanizable, la Sala recuerda que la legislación urbanística autonómica impide considerar la instalación como sistema general e incluye un contenido del suelo rústico -de reservaque se aleja de la noción más tradicional u ordinaria del mismo, como destinado a usos típicamente rústicos o agropecuarios, permitiendo sobre el suelo rústico, sin que aparentemente pierda su clasificación, actividades industriales y terciarias sin específicos límites, propias de los suelos urbanos y urbanizables.

En relación con la aplicación al caso de la doctrina del Tribunal Supremo sobre valoración de los «sistemas generales que crean ciudad», la Sala aclara que en este caso (aeropuerto de Ciudad Real) no puede considerarse en ningún caso como un sistema general ni, además, como afecto a un servicio público estatal por cuanto la declaración de interés general trata simplemente de proteger determinados elementos de control típicamente públicos y no, desde luego, de la asunción por el Estado del aeropuerto como propio.

Por último, sobre la valoración del suelo rústico concluye que «no necesariamente todos los suelos clasificados de rústicos son semejantes en la calificación de los usos y aprovechamientos de que sean susceptibles, ni todos son equivalentes a un suelo puramente agrario, y por tanto habrá que atender a los que sean propios del concreto suelo a valorar» y que, de acuerdo con el artículo 24 de la LRSV, el momento al que se ha de referir la valoración será el «momento de iniciación del expediente de justiprecio individualizado o de exposición al público del proyecto de expropiación cuando se siga el procedimiento de tasación conjunta». En este caso, por tanto, resulta de aplicación el proyecto de singular interés ya aprobado, por lo que habrá que tener en cuenta las nuevas posibilidades y aprovechamientos establecidos sobre el suelo, pudiéndose llegar finalmente, por esa vía indirecta, a la misma valoración ofrecida por la actora.