El Tribunal Constitucional otorga amparo a una trabajadora a quien la empresa denegó, tras su reincorporación, las mejores condiciones laborales que había disfrutado otra trabajadora contratada para prestar los mismos servicios durante los periodos de baja por riesgo durante el embarazo y baja por maternidad, respectivamente, de aquella. 

Sentencia del Tribunal Constitucional de fecha 16 de enero de 2017 (JUR 2017\20664)

La trabajadora en cuestión venía prestando servicios de limpieza para la empresa, con jornada laboral de 20 horas semanales en el centro de trabajo que ésta tenía en una localidad de Cádiz. La trabajadora causó baja laboral por riesgo durante el embarazo y, posteriormente, por maternidad. Entretanto, la empresa contrató con carácter indefi nido a otra trabajadora para desarrollar las mismas funciones de limpieza, si bien con una jornada laboral de 30 horas semanales (debido al incremento de servicios) y con destino en el nuevo centro de trabajo que la empresa había abierto en la misma localidad.

Tras la reincorporación de la actora en la empresa, solicitó a ésta la ampliación de su jornada laboral –de 20 a 30 horas semanales– y su desplazamiento al nuevo centro de trabajo, invocando su derecho preferente a optar por esta modifi cación de horario semanal y puesto de trabajo, en virtud del convenio colectivo de aplicación.

Ante el silencio de la empresa a su solicitud, la trabajadora presentó demanda declarativa de su derecho preferente a ocupar el nuevo puesto de trabajo y jornada laboral, junto con una reclamación de cantidad por los daños y perjuicios causados.

El Juzgado de lo Social estimó íntegramente la demanda de la trabajadora; sin embargo, la empresa interpuso el correspondiente recurso de suplicación ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que revocó la sentencia de instancia. Ante esta resolución, la trabajadora interpuso recurso de amparo frente al Tribunal Constitucional, alegando vulneración del artículo 14 CE, al considerar conculcado gravemente su derecho a no ser discriminada por razón de su sexo.

El Tribunal Constitucional concede el amparo a la trabajadora, apreciando perjuicio o trato peyorativo en sus condiciones laborales, por cuanto que la empresa impidió su derecho preferente a modifi car sus condiciones laborales –al amparo del convenio colectivo– por el único motivo de no estar en activo al momento de producirse la contratación alternativa.

Así, alega el Tribunal, con independencia de la intención de la empresa, objetivamente se ha producido un perjuicio a la trabajadora que, de haber estado en activo al tiempo de la contratación, habría podido ejercer su derecho preferente, pero que no fue posible por encontrarse de baja por maternidad. Por tanto, si bien no existe un perjuicio respecto de las condiciones laborales que la trabajadora tenía con anterioridad a su baja, sí lo hay respecto de las condiciones laborales a las que podría haber optado de haberse mantenido en activo durante dicho periodo.

Además, este perjuicio está directamente conectado con su condición de mujer, por cuanto que el hecho de no haber podido optar a una mayor jornada laboral se debió exclusivamente a la situación de baja por maternidad, situación en la que únicamente puede hallarse una mujer.

En definitiva, para el Tribunal Constitucional, la actuación empresarial ocasionó una discriminación directa por razón de sexo, resultando la trabajadora perjudicada por su condición de mujer, al habérse impedido su derecho preferente de opción a modifi car sus condiciones laborales –reconocido por convenio colectivo–, colocándola en una clara desventaja como mujer respecto del resto de compañeros, vulnerando así el artículo 14 CE relativo al derecho a la no discriminación.