Uno de los conceptos indemnizatorios concedidos por los Tribunales Ingleses es el de los daños futuros, es decir, aquellos daños y perjuicios que va sufrir la víctima con posterioridad a la fecha de Sentencia.

Los daños y perjuicios futuros (por ejemplo, la necesidad futura de ayuda de tercera persona o la pérdida de ingresos futuros) se calculan aplicando los correspondientes multiplicandos y multiplicadores contenidos en las denominadas Odgen Tables.

Sin embargo, cuando el pago de la indemnización por este concepto se realiza de una sola vez -pues también cabe la posibilidad de percibir rentas periódicas en vez una indemnización final y definitiva- el perjudicado está recibiendo una cantidad por unos daños y unos perjuicios futuros que no se han producido, que pueden no producirse y que pueden generar beneficios en el patrimonio del reclamante.

De cara a evitar el enriquecimiento injusto, a la hora de calcular los daños futuros se aplica un porcentaje de descuento que tiene en cuenta las posibles ganancias obtenidas al recibir el referido pago único. Esto es lo que se denomina discount rate, que sería el equivalente a la tasa de interés de descuento, uno de los multiplicadores aplicados en el Nuevo Baremo para calcular la indemnización por lucro cesante.

El 27 de Febrero de 2017 el Lord Chancellor ajustó el discount rate del 2,5% (en vigor desde el año 2011) hasta el -0,75%. La explicación dada por el Lord Chancellor para este ajuste es que consideraba a los reclamantes como inversores reacios al riesgo, es decir, inversores de productos conservadores y, por tanto, perceptores de menores ganancias.

Según la Asociación de Aseguradores Británicos, el cambio porcentual acordado por el Gobierno supondrá un incremento en el coste de las reclamaciones y seguramente tenga impacto en el precio de las primas.

Pongamos el ejemplo de un joven de 25 años que sufre un accidente que le ocasiona graves lesiones y le impide volver a trabajar. Antes del accidente, este joven tenía unos ingresos anuales de 22.000 Libras netas de impuestos.

De no haber sufrido el accidente, era previsible que la víctima hubiese continuado trabajando durante 43 años más, recibiendo un salario anual de 22.000 Libras. Dicho de otro modo, de no haberse producido el accidente este joven hubiera ganado en toda su vida laboral 946.000 Libras.

Lo anterior no obstante, no resulta apropiado el conceder sin más a este joven la cantidad de 946.000 Libras por este concepto indemnizatorio dado que este importe será seguramente invertido y generará intereses durante los próximos 43 años. Es por ello por lo que se aplica el discount rate.

En este ejemplo en concreto, si aplicásemos el discount rate anterior a la reforma junto con los multiplicandos y multiplicadores correspondientes incluidos en las Odgen Tables, la indemnización pagadera por este concepto sería de aproximadamente 574.000 Libras. Por el contrario, aplicando el discount rate actual el importe de la indemnización por este concepto ascendería a cerca de 1.1 millones de Libras.

El resultado de las elecciones que se celebrarán el próximo 8 de junio en Reino Unido podría llevar a un cambio de Lord Chancellor y por consiguiente a una nueva reforma del discount rate aplicable.

Esto no obstante, fuentes consultadas anticipan que la siguiente reforma del discount rate se producirá a mediados de 2018. Mientras tanto, las distintas asociaciones y despachos vinculados al sector asegurador continuarán solicitando un nuevo cambio del porcentaje aplicable al discount rate y ya se ha sugerido la implementación de un sistema dual en el que se aplica un porcentaje de descuento para los primeros diez o quince años y uno mayor para los siguientes.