¿Qué tienen en común Lindsay Lohan y el ex-general panameño Noriega? Podría parecer un chiste, pero resulta que ambos personajes se han enfrentado recientemente a compañías de videojuegos por el uso de su imagen como personajes en algunos de sus juegos, sin haber autorizado ninguno de los dos dicho uso.

Así, la actriz estadounidense ha decidido iniciar un procedimiento judicial por infracción de su imagen contra Take-Two Interactive, uno de los estudios de referencia en la industria y responsable de la saga Grand Theft Auto. Los abogados de la Sra. Lohan han planteado ante los tribunales de Nueva York una reclamación por infracción de los derechos de imagen de la actriz derivada de la inclusión en la última edición del juego de un personaje secundario llamado Lacey Jonas. Dicho personaje -cuya apariencia física puede recordar a la propia Lohan- es dentro del juego una actriz que vive en Los Ángeles, apareciendo en una misión en la que el jugador debe ayudarla a huir de los paparazzi.

La Sra. Lohan alega en su demanda que el parecido físico entre el personaje del juego y ella misma, sumado a los paralelismos entre su vida pública y el perfil que se le da en el juego, constituyen un aprovechamiento ilegal de la imagen y fama de la actriz.

Debe tenerse en cuenta en este sentido que precisamente el personaje de Lacey Jonas se convirtió en uno de los más utilizados por Take Two Interactive para promocionar el juego.  Precisamente por ello, los abogados de la actriz consideran que en este caso no se ha producido una utilización legal de su imagen, sino que se ha producido una explotación comercial no autorizada de la imagen de la Sra. Lohan.

Los antecedentes más cercanos, no obstante, no favorecen la tesis de la actriz. Así, en octubre de 2014, un tribunal de Los Ángeles desestimó la demanda que el ex-dictador panameño Manuel Noriega había presentado contra Activision Blizzard, uno de los gigantes de la industria y desarrolladora, entre otros títulos, del juego Call of Duty: Black Ops II. En el mismo, el jugador adopta el papel de un soldado de élite que debe ir realizando misiones con el objetivo último de terminar capturando a Manuel Noriega.

En el contexto del juego, el mismo Noriega aparece recreado gráficamente en diversas escenas reconociendo su implicación en múltiples delitos así como asesinando a numerosos personajes. El ex-militar panameño consideró que con ello el desarrollador del juego se estaba aprovechando ilícitamente de su imagen para obtener un enriquecimiento injusto y, atendiendo a ello, presentó una demanda por daños ante los tribunales de Los Ángeles.

No obstante, la sentencia que se dictó sobre este caso rechazó las pretensiones del Sr. Noriega. En este sentido, el tribunal consideró que el uso de la imagen del ex-dictador panameño no constituía el principal factor económico y comercial del juego, sino que era un mero elemento accesorio al mismo. De este modo, el tribunal consideró que el uso de la imagen del Sr. Noriega en el contexto del juego era lícita -amparándose en la anteriormente mencionada libertad de expresión reconocida en la primera enmienda de la Constitución estadounidense- y, en consecuencia, rechazó la demanda.

El historial de enfrentamientos entre famosos y compañías de videojuegos no se agota en este caso. Por el contrario, conoce un largo historial de disputas que han enfrentado a personajes tan distintos como jugadores de fútbol americano retiradoscantantes pop o incluso delincuentes famosos. Dada la creciente sofisticación gráfica de los videojuegos no podemos más que esperar que este tipo de disputas se hagan cada vez más frecuentes.