La pasada semana se publicó una sentencia de gran relevancia en el ámbito del denominado “derecho al olvido digital”, por la que el Tribunal Supremo establece que este derecho no ampara "que cada uno construya un pasado a su medida, impidiendo la difusión de informaciones sobre hechos que no se consideren positivos”. Así, el Alto Tribunal configura una limitación al alcance de este derecho, al no considerar justificada la total retirada de datos personales de Internet, pudiéndose mantener éstos en las hemerotecas digitales siempre y cuando los mismos no puedan ser indexados por los motores de búsqueda. 

El caso trae causa en una petición de dos particulares para que un periódico eliminara de su hemeroteca digital una noticia publicada hace 20 años que relataba las circunstancias de su detención por tráfico de drogas. En 2009, con la condena por contrabando ya cumplida, estos particulares comprobaron que al introducir sus datos personales en diferentes motores de búsqueda de Internet aparecía, entre los primeros resultados, un enlace a la hemeroteca digital de dicho periódico que dirigía al usuario al contenido de la noticia publicada 20 años atrás.

Los afectados interpusieron una demanda fundamentada en la protección a su honor, intimidad y en la protección a sus datos personales, que inicialmente fue estimada por el Juzgado de primera instancia y por la Audiencia Provincial de Barcelona. En particular, la estimación de la demanda hecha por la Audiencia Provincial suponía la adopción de dos medidas: (i) la eliminación de los datos personales del código fuente de la página web que contenía la noticia y (ii) la adopción de medidas técnicas a fin de evitar que la información pueda ser indexada por el buscador interno del periódico.

En cambio, el Tribunal Supremo ha optado por estimar parcialmente el recurso presentado por el periódico. En este sentido, el Alto Tribunal ha establecido que, cuando se trate de noticias “obsoletas y gravemente perjudiciales” referidas a personas sin relevancia pública o interés histórico, el derecho a la protección de datos personales justifica que, a petición de los afectados, los responsables de las hemerotecas digitales deban impedir que dichas noticias aparezcan en los motores de búsqueda generales de internet. Sin embargo, rechaza que los medios de comunicación deban eliminar de sus hemerotecas los datos de los afectados, basándose en que las hemerotecas digitales gozan de la protección de la libertad de información al satisfacer el interés público de acceso a la información. Al respecto, concluye que dicha medida constituiría una “censura retrospectiva de las informaciones correctamente publicadas en su día”.

De hecho, el Tribunal sostiene que la aparición de enlaces de noticias en motores de búsqueda va perdiendo justificación a medida que transcurre el tiempo, si las personas carecen de relevancia pública y los hechos, vinculados a esas personas, carecen de interés histórico. De modo que, el paso del tiempo puede llegar a suponer que “el tratamiento de los datos personales vinculados a hechos pretéritos sea inadecuado, no pertinente y excesivo para la finalidad del tratamiento”. Por este motivo, requiere a los propios medios de comunicación para que, adoptando las medidas tecnológicas adecuadas, se encarguen de imposibilitar que la información “obsoleta y gravemente perjudicial” que aparezca en sus hemerotecas digitales pueda ser indexada por los motores de búsqueda de Internet.