El día 27 de septiembre de 2014 entró en vigencia la Ley de Fondos de Inversión, marcando la introducción de dichas figuras de ahorro e inversión colectiva al ámbito nacional con los beneficios que estas traen al mercado. El objetivo de dichas figuras es incentivar el acceso a pequeños inversionistas al mercado financiero y de capitales, abrir la posibilidad de diversificar sus inversiones y canalizar el capital hacia sectores productivos mediante figuras de financiamiento poco comunes e inovadoras en el mercado, que incluirían los sectores inmobiliarios, de infraestructura, y el acceso al financiamiento de capital de riesgo, entre otros. Los beneficios que se esperan que genere dicha normativa para la economía salvadoreña y a los inversores de todo ámbito, entre otros, son el planteamiento de una alternativa de financiamiento no tradicional que se espera genere mayor liquidez al mercado financiero, además de la diversificación y mejor gestión de riesgos, costos reducidos por transacciones, una estructura jurídica específica y estable, y la administración profesional de los recursos.

Como uno de los puntos más importantes de esta Ley, se regula la creación de las Sociedades Gestoras de Fondos de Inversión, encargadas de realizar todos los actos, contratos y operaciones necesarias para la administración y el funcionamiento de los mismos, y cuya regulación se aprobaría tras deliberación por el Banco Central de Reserva hasta el presente año. El Comité de Normas del Banco Central de Reserva de El Salvador aprobó el día jueves 19 de marzo de 2015 las “Normas Técnicas para la Autorización de Constitución, Inicio de Operaciones, Registro, y Gestión de Operaciones de las Gestoras de Fondos de Inversión”, las cuales entraron en vigencia el 8 de abril del presente año, indicando el momento en que las empresas dedicadas a la gestión de fondos de inversión puedan ser autorizadas e iniciar sus operaciones.

Dichas Normas amplían lo dispuesto en la Ley de Fondos de Inversión, ocupándose de regular los requisitos y el proceso para la autorización de constitución de las Sociedades Gestoras de Fondos de Inversión, el inicio de sus operaciones y que éstas puedan solicitar su registro, conforme a lo establecido en la referida Ley. Asimismo, buscan regular las operaciones que dichas Sociedades Gestoras realicen durante su operatividad. Las Normas aprobadas recogen estándares internacionales sobre administración de fondos de inversión, administración de riesgos y conflictos de interés, entre otros.

En cuanto a operatividad, actualmente la Ley de Fondos de Inversión demanda a las Sociedades Gestoras, ya sea para fondos abiertos y fondos cerrados, un patrimonio mínimo de $350,000.00 para su funcionamiento, con variación en la cantidad mínima de partícipes en relación a su tipo, y se les permitirá invertir en una amplia gama de activos, ya sean locales o extranjeros, de renta fija o de renta variable, emitidos por entes privados o públicos.

Asimismo, en conjunción con la aprobación de la referida Ley, en el panorama legal se han establecido ciertos beneficios con el fin de incentivar el uso de dichas figuras de ahorro. Por ejemplo, durante los cinco años posteriores a la constitución del fondo, los inversionistas (personas naturales) estarán exentos del pago del Impuesto sobre la Renta por los ingresos o ganancias percibidas de las participaciones en fondos, tanto abiertos como cerrados. Además, según los esquemas planteados por las primeras Sociedades Gestoras anunciadas, las personas naturales podrán ingresar a los fondos de inversión con un mínimo de inversión de $500.00, una cifra menor a la requerida por la figura de administración de cartera (la cual había sido la homóloga a los fondos de inversión hasta la aprobación de estos), que típicamente sobrepasaba los $1,200.00 como mínimo requerido.

Se espera que la nueva normativa permita integrar los mercados de capitales que operan en Centroamérica así como en el resto del continente, pues parte de su objetivo es incentivar el flujo de capitales entre fronteras. Además, los potenciales sectores que pudieran beneficiarse en la creación de Sociedades Gestoras de fondos de inversión son variados, incluyendo a los grupos financieros, los bufetes legales, las casas titularizadoras, las consultoras, aseguradoras, auditoras, y constructoras. En Centroamérica, los Fondos de inversión mueven casi $500,000,000.00, y se proyecta actualmente que El Salvador llegue a ser el tercer mayor operador en la región. Se espera que las Sociedades Gestoras de Fondos de Inversión inicien sus funciones en el segundo semestre del presente año.