El viernes, día 4 de diciembre, el Consejo de Ministros aprobó el nuevo Real Decreto-Ley 1084/2015, que modifica la Ley 55/2007, de 28 de diciembre, del Cine. En líneas generales, la nueva norma pretende completar y otorgar una mayor seguridad jurídica a la regulación del sector audiovisual, que se caracteriza por una constante modificación y adaptación a los cambios sociales y tecnológicos

Financiación de obras audiovisuales

Como primer punto a destacar, hay que señalar la variación en el modelo de financiación de producción de las obras audiovisuales, ya que las ayudas a posteriori previstas en la redacción anterior han sido sustituidas por subvenciones anticipadas. En este sentido, y como regla general, las ayudas otorgadas no podrán superar el 50% del coste reconocido (que incluye el coste de producción, el coste de las copias de preservación y de las copias para exhibición, la publicidad y los gastos financieras y las facturas del auditor). No obstante, el porcentaje puede excederse en casos concretos.

A este respecto, se puntualiza el concepto de “obra audiovisual difícil”, relevante a la hora de determinar el importe máximo de las subvenciones susceptibles de recibir. Así, una “obra audiovisual difícil” comprende, por una parte, obras dirigidas por un nuevo realizador y con un presupuesto inferior a 300.000 euros, para las que la ayuda no podrá superar el 70%. También se consideran “obras difíciles" los cortometrajes, con un importe máximo fijado en el 75%. Por último, se incluyen las obras rodadas en un idioma cooficial distinto al castellano, en cuyo caso el importe de la subvención en ningún caso podrá exceder del 65%.

Por otra parte, en casos de producciones transfonterizas financiadas por más de un Estado miembro de la Unión Europea con participación de productores europeos de distintas nacionalidades, el límite anterior de 50% del coste reconocido puede ampliarse a 60%.

También se regula el procedimiento de obtención del certificado de nacionalidad española de las obras audiovisuales de cara a la acreditación de su “carácter cultural", subrayándose la exigencia de dicho certificado para poder acceder a las ayudas anteriormente descritas.

Calificación de las obras audiovisuales por edades

Se modifica el modo de calificación de las obras audiovisuales por edades: por una parte, se obliga a la obtención de la calificación antes de la comercialización o difusión de la obra visual; y por otra, se establece un sistema de calificación único para la distribución independientemente del soporte empleado. Además, se elimina la calificación de las obras audiovisuales como no recomendadas para menores de 13 años, y se introducen calificaciones para menores de 16 y de 12 años.

Ventanas de exhibición

Otra novedad importante comprende la eliminación de las ventanas de exhibición de las obras audiovisuales; hasta ahora, se exigía un período de tiempo entre la exhibición de las obras en las salas de cine y su explotación en otros formatos. La nueva medida rompe con el esquema vigente hasta ahora, que condicionaba la concesión de ayudas a la no comercialización de las obras audiovisuales en un soporte videográfico durante 3 meses contados a partir del estreno en salas de exhibición. Con la reforma, es posible el estreno de una película cinematográfica en cualquier soporte a elección del productor. No obstante, la concesión de ayudas quedará condicionada a la explotación de las películas cinematográficas, en primer término, en las salas de cine.

Coproducciones

Por último, en caso de las ayudas para las coproducciones con participación económica minoritaria española, la participación efectiva del personal debe ser proporcional a dicha participación económica. En cualquier caso, para acceder a las subvenciones, se reitera que las solicitudes de los proyectos de coproducción, que tendrán que ser aprobadas por el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, se realice antes del inicio del rodaje.