El Manchester United FC no está en su mejor momento. Eliminado de la Champions League en la fase de grupos y en octavos de final de la Europa League, en quinta posición de la Premier League y a cuatro puntos del cuarto clasificado, el Arsenal FC, no tiene fácil su clasificación para la Champions League la próxima temporada.

La evolución y el éxito deportivo de equipos y deportistas profesionales son clave para los patrocinadores. Estos estarán dispuestos a invertir importantes cantidades de dinero en obtener el derecho a usar la imagen de equipos y deportistas basándose en el éxito de estos e incluso a mejorar las condiciones económicas del contrato de patrocinio si el patrocinado cumple ciertos objetivos y resultados.

Así, por ejemplo, en el mundo del motor, es habitual que los contratos de patrocinio incluyan una remuneración fija por cada campeonato en que el patrocinado compita y un bonus en función de resultados – entre los más habituales encontramos el abono de una cantidad adicional en caso de resultar campeón o de obtener la segunda o tercera posición en el campeonato, un importe extra por cada victoria, segunda o tercera posición o incluso por cada pole position obtenida en cada carrera o gran premio.

En el mundo del fútbol la tipología de este tipo de incentivos es todavía más variada. Es habitual encontrar bonus por ganar o ser finalista de alguna competición, importes adicionales que aumentan a medida que el equipo o futbolista llegue a una fase más avanzada de la competición, o en el caso específico de los contratos de patrocinio de jugadores encontramos entre los más comunes el bonus por ganar el Balón de Oro, la Bota de Oro, ser 'pichichi' o anotar un determinado número de goles en alguna competición.

Es también habitual que este tipo de contratos protejan en mayor o menor medida al patrocinador para el caso de que los resultados del patrocinado no sean los esperados o los previstos inicialmente por el patrocinador. Y esto es lo que parece estar pasando con el Manchester United FC y su patrocinador Adidas, que según se ha conocido en prensa podría reducir en un 30% su contraprestación al club si este no se clasifica para la próxima Champions League.

La protección contractual del patrocinador en caso de que no se cumplan sus expectativas en relación con los resultados obtenidos por el patrocinado suele ir desde la previsión en los expositivos del contrato de la categoría, el reconocimiento o los títulos recientes alcanzados por el patrocinado en el mundo del deporte profesional y del carácter esencial que dichos elementos tienen para el patrocinador a la hora de suscribir el contrato de patrocinio y en especial de acordar los términos económicos, hasta medidas de protección más intensas como la reducción de la remuneración del patrocinado en caso de que este no alcance ciertos objetivos o resultados o incluso la facultad del patrocinador de resolver anticipadamente el contrato reduciéndose proporcionalmente la contraprestación a obtener por el patrocinado en función del tiempo transcurrido del contrato y en su caso los servicios prestados por el patrocinado.

En definitiva, la mayor o menor protección contractual de patrocinado y patrocinador en este tipo de contratos dependerá con carácter general de quién tenga un poder negociador más fuerte y de quién esté interesado en mayor medida en que se llegue a un acuerdo.