Según la declaración conjunta emitida el jueves pasado por Samsung y Apple ante el United States District Court for the Northern District of California, Samsung ha acordado pagar a Apple 548 millones de dólares este mismo mes de diciembre por la infracción de sus patentes.

La cantidad está muy por debajo de los 930 millones de dólares que resultaron de la reducción de la indemnización derivada de la decisión del pasado mes de mayo del US Appeal Court for the Federal Circuit, que consideró que el “trade dress” de los productos de Apple no era protegible. El pago llega, además, casi cinco años después de que Apple interpusiera su demanda contra Samsung.

En todo caso, Samsung declara reservarse el derecho a obtener un reembolso por las cantidades pagadas a Apple en caso de prosperar un posible recurso ante el US Supreme Court en relación con la indemnización debida, e igualmente si la US Patent and Trademark Office declara la nulidad de determinadas patentes de Apple. Apple niega este derecho en la misma declaración.

Parece, por tanto, que aún quedan batallas por librar en esta guerra de patentes del sector de la tecnología móvil.