Con la nueva temporada de verano a la vuelta de la esquina comienzan a "florecer" las publicaciones que (como esta) dedican unas líneas a advertir de la posibilidad de que las reclamaciones por supuestas intoxicaciones alimentarias superen el número de la temporada anterior.

Ante esta posibilidad –real- los establecimientos hoteleros y sus Compañías Aseguradoras deben establecer un plan de acción conjunto que consiga:

  • Prevenir o limitar el acceso a las instalaciones de los denominados "cowboys legales", de tal manera que se dificulte su elaborado plan de marketing.

  • Incrementar los sistemas de vigilancia y control alimenticios, detectando de antemano aquellos puntos débiles a mejorar e implementando soluciones específicas a aquellas irregularidades o deficiencias recurrentes.

  • Dar formación específica al personal tanto en materia de seguridad alimentaria, como legal (haciendo hincapié por ejemplo en la importancia de preservación de la prueba).

  • Mejorar los registros de entrada y de salida de los huéspedes, introduciendo preguntas específicas sobre la existencia de alguna dolencia durante su estancia y advirtiendo sobre las consecuencias derivadas de dar información falsa.

  • Abogar por la creación de una base de datos o registro que permita identificar a aquellos huéspedes que han hecho del fraude un medio de vida y

  • Establecer protocolos de actuación específicos y efectivos con los Tour Operadores que eviten los siempre indeseables descuentos.

La implementación de todas o de alguna de estas medidas no va a eliminar de raíz la existencia de estas reclamaciones pero sí que reducirá su número y ayudará a normalizar los datos sobre siniestralidad.

Lo que sin duda cambiará la situación será el momento en el que específicamente se incluyan este tipo de reclamaciones dentro de los small claims y, por consiguiente, se limite el montante de los honorarios a percibir por este tipo de letrados. En ese mismo instante, los cowboys legales recogerán sus bártulos, los meterán en sus furgonetas y buscarán otra forma de hacer negocio.

Hasta que esto suceda, debemos adaptarnos a la nueva realidad y prepararnos para la nueva batalla estival. Si vis pacem…