En un mercado cada vez más globalizado, la movilidad de trabajadores españoles al extranjero es una práctica cada vez más habitual en las empresas con vocación internacional, suponiendo ello un claro reto para las mismas al exigirles una coordinación transversal de sus distintos departamentos para la gestión eficaz de sus políticas de expatriación.

 En este contexto, resulta esencial realizar un análisis legal adecuado, entre otras cuestiones, en materia de Seguridad Social, y ello al objeto de eliminar futuros riesgos y generar una situación de confort, tanto para empresa como para el trabajador expatriado, que garantice el éxito del proyecto internacional.

Pues bien, uno de los aspectos más relevantes en materia de Seguridad Social versa sobre la determinación de la legislación aplicable, en la medida en que ello puede tener un impacto en el reconocimiento de futuras prestaciones del trabajador expatriado.

En este sentido, cabe indicar que la legislación aplicable en materia de Seguridad Social vendrá determinada en función del ámbito geográfico en el que se produzca la movilidad internacional, pudiendo distinguir los siguientes escenarios:

  1. Movilidad internacional a países de la Unión Europea, Espacio Económico Europeo y Suiza:
  • Las mencionadas movilidades internacionales se regirán por lo dispuesto en los Reglamentos comunitarios (CE) núm. 883/2004 y 987/2009.
  • El principio fundamental que contemplan los mencionados Reglamentos CE se basa en mantener la legislación de Seguridad Social en un sólo Estado Miembro, siendo la regla general la aplicación de la legislación de Seguridad Social del lugar de prestación de servicios, esto es, la legislación del país de destino.
  • No obstante, existen una serie de excepciones a la mencionada regla general, que se producen en los siguientes supuestos:
  • Se podrá aplicar la legislación española de Seguridad Social cuando una empresa española desplace temporalmente a un trabajador para que preste servicios por su cuenta en otro Estado Miembro, siempre que dicho empleado no sea enviado en sustitución de otro trabajador previamente desplazado. A efectos prácticos, el mencionado desplazamiento temporal no podrá tener una duración superior a 5 años.
  • En determinados supuestos se podrá aplicar la legislación de Seguridad Social del país de residencia cuando se lleven a cabo actividades profesionales -de forma simultánea o alternativa- en dos o más Estados miembros, y ello se produzca en los términos previstos en el artículo 13 del Reglamento (CE) núm. 883/2004.
  • Por otro lado, cabe indicar que los Reglamentos CE referenciados contemplan el régimen de totalización de periodos y compatibilidad de cotizaciones en los distintos Estados Miembros. Esto significa que, a la hora de acceder a prestaciones españolas cuya concesión esté subordinada a la cobertura de determinados períodos de cotización, al empleado se le podrán tener en cuenta los períodos de cotización cubiertos en otros Estados Miembros como consecuencia de su trabajo en los mismos.
  1. Movilidad internacional a países no comunitarios, con los que España tiene suscrito un convenio bilateral en materia de seguridad social:
  • La legislación de seguridad social aplicable vendrá determinada en función del Convenio Bilateral que resulte de aplicación.
  • Actualmente, España tiene suscritos Convenios Bilaterales en materia de seguridad social con los siguientes países: Andorra, Argentina, Australia, Brasil, Cabo Verde, Canadá, Chile, Colombia, Corea, Ecuador, Estados Unidos de América, Filipinas, Japón, Marruecos, México, Paraguay, Perú, República Dominicana, Rusia, Túnez, Ucrania, Uruguay y Venezuela.
  • Con carácter general, el principio básico contemplado en los mencionados Convenios Bilaterales también se basa en la exigencia de cotización en un único Estado: el país en el que se prestan los servicios. No obstante, los mencionados Convenios Bilaterales suelen permitir el mantenimiento de la legislación de Seguridad Social del país de origen cuando se trate de un desplazamiento con carácter temporal. En este sentido, cada Convenio Bilateral establece un plazo determinado en virtud del cual se considera que el desplazamiento es temporal.
  • Asimismo, los mencionados Convenios Bilaterales también suelen contemplar la totalización de periodos y compatibilidad de cotizaciones entre los distintos Estados firmantes, a los efectos del reconocimiento de prestaciones de los empleados que han prestado servicios en dichos Estados.
  1. Movilidad internacional a países no comunitarios, con los que España no tiene suscrito un Convenio Bilateral de Seguridad Social:
  • Con carácter general, las mencionadas movilidades internacionales se regirán por lo dispuesto en la Orden de 27 de enero de 1982.
  • La mencionada Orden asimila a la situación de alta en la Seguridad Social española a los trabajadores al servicio de empresas españolas trasladados al extranjero, con independencia de que los mismos deban cotizar o no en el país de destino.

En definitiva, podemos concluir que a la hora de tomar la decisión de desplazar a un trabajador al extranjero, será recomendable que, desde un punto de vista de Seguridad Social, las empresas valoren todas las implicaciones que la movilidad internacional pueda generar en dicha materia, atendiendo a las premisas expuestas con anterioridad.