El 20 de septiembre la eurodiputada británica Anneliese Dodds se dirigió a la comisaria de competencia Margarethe Vestager con la intención de poner de manifiesto la posible existencia de un conflicto de intereses en relación con la compra del paquete accionarial de la F1 por parte de Liberty Media.

La Federation Nationale de l’automobile (“FIA”) que tiene que aprobar la operación, tiene una participación en la F1 de un 1 por ciento, valorada aproximadamente en unos 38 millones de euros, lo que podría dar lugar a un conflicto de intereses.

La eurodiputada también ha pedido a Vestager que aclare si la venta del paquete accionarial de F1 requiere la aprobación de la Comisión Europea en materia de control de concentraciones.

En 2015 los equipos Sauber y Force India (Formula 1) enviaron una queja oficial a la Unión Europea denunciando las supuestas prácticas contrarias a la libre competencia llevadas a cabo por la FIA. En este sentido, Dodds ha pedido que la Comisión haga una actualización en su evaluación con el objetivo de analizar si hay que poner en marcha una investigación completa sobre las prácticas anticompetitivas en este campeonato.