El pasado viernes, a escasos días de las elecciones, el Consejo de Ministros aprobó finalmente el nuevo Real Decreto que desarrolla la Ley del Cine. La norma, publicada en el BOE al día siguiente, ya se encuentra en vigor.

Esta nueva regulación introduce importantes novedades en esta materia, algunas de las cuales ya se apuntaban en el borrador que fue sometido a información pública en julio de este año, y que comentamos en nuestra anterior entrada.

Entre ellas, destacan las siguientes:

  • Como principal novedad, el nuevo Real Decreto desarrolla el cambio en el modelo de financiación del cine establecido por el Real Decreto-ley 6/2015, de 14 de mayo, y que ya analizamos en una entrada anterior. Este cambio supone la desaparición de las ayudas a la amortización en la producción de cine, que se convocaban pasados dos años desde el estreno de la película, y que se sustituyen por una nueva línea de ayudas anticipadas a la producción de largometrajes sobre proyecto.
  • Este nuevo sistema permitirá obtener ayudas con un importe máximo del 50% del coste reconocido (el proyecto hablada de “presupuesto de la producción”). Este límite que podrá ser ampliado en casos concretos: (i) hasta el 60% en producciones transfronterizas financiadas por más de un Estado miembro de la Unión Europea y en las que participen productores europeos de distintas nacionalidades; y (ii) en aquellas producciones que tengan la consideración de «difíciles», es decir, los cortometrajes (hasta el 75%), las dirigidas por realizadores nuevos cuyo presupuesto no supere los 300.000 euros –el límite en el proyecto era del 100.000 euros- (hasta 70%) y las rodadas en alguna de las lenguas cooficiales distintas al castellano (hasta el 60%).
  • Se regula el procedimiento y los trámites necesarios para que una obra obtenga el certificado de nacionalidad española y sea acreditado su “carácter cultural”, ambos necesarios para beneficiarse de las ayudas a la producción.
  • Tal y como se preveía en el proyecto, se modifica el sistema de calificación por edades. En concreto, se elimina la categoría de película no recomendada para menores de trece años y se incluyen dos nuevas, una para menores de doce años y otra para menores de dieciséis), así como el procedimiento para obtener dicha calificación.
  • También se ha mantenido, respecto del proyecto, la facultad y encomienda al ICAA para suscribir convenios con bancos y entidades de crédito cuya finalidad específica sea facilitar a las empresas la financiación necesaria para desarrollar webs legales para acceder a contenidos audiovisuales.
  • Por último, a raíz de las últimas noticias sobre posibles fraudes en el número de espectadores, se incluye una nueva obligación para las salas, quienes deberán conservar las entradas durante un mes a disposición del ICAA, para que pueda realizar las verificaciones oportunas.

Este nueva norma trata de completar y dotar de mayor seguridad jurídica a la industria audiovisual española, si bien nada más aprobarse ha recibido algunas críticas de la industria, entre otras cuestiones, por su premura en el proceso de aprobación y la falta de consenso con el sector audiovisual.