Moody’s, una agencia internacional calificadora de riesgo financiero, subió la nota de la deuda de Nicaragua a "B2" desde "B3". La perspectiva de la nota se mantuvo estable.

El fuerte crecimiento económico, la estrecha relación con el Fondo Monetario Internacional, los bajos déficit fiscales, razones de deudas estables, entre otras, fueron las razones que Moody’s consideró para mejorar la nota crediticia de Nicaragua.

La agencia expresó que "dados los graduales pero continuos cambios positivos en la economía de Nicaragua", la deuda del país es más manejable. Dijo, además, que el déficit de cuenta corriente del país ha promediado un 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) durante los últimos cinco años.

En la acción de calificación la agencia también cambió el techo de bonos en moneda extranjera de "B2" a "B1", el techo de los depósitos en moneda extranjera de Caa1 a "B3", el techo de los bonos en moneda local de "B2" a "BA3" y, el techo de los depósitos en moneda local de "B2"a "Ba3". Mientras que los techos de corto plazo para bonos y depósitos en moneda extranjera y local los mantuvo en "Not-Prime (NP)", que es la zona de riesgo sustancial y extremadamente especulativa.