El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó el pasado 17 de marzo una Sentencia (asunto C-99/15) que, en respuestas a una cuestión prejudicial elevada por nuestro Tribunal Supremo, reconoce el derecho a reclamar daños morales a quien persiga la infracción de sus derechos de autor y elija resarcirse con base en el criterio indemnizatorio de la denominada regalía hipotética.

El caso de fondo del que trae causa esta decisión parte de la acción interpuesta por Christian Liffers, director, guionista y productor “Dos patrias, Cuba y la noche”, obra que narra historias íntimas de diversos habitantes de La Habana, contra Producciones Mandarina y Mediaset España por producir y emitir un documental sobre la prostitución infantil en Cuba, en el que se insertaban algunos pasajes de la obra de Liffers sin su consentimiento.

En su demanda Liffers reclamaba el cese en la vulneración de sus derechos de propiedad intelectual, así como una indemnización de 6.740 euros (basada en licencia hipotética) y un importe adicional de 10.000 euros por el daño moral que afirmaba haber sufrido.

Como es sabido, el artículo 140 de la Ley de Propiedad Intelectual (como el artículo 13, apartado 1, de la Directiva 2004/48/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, relativa al respeto de los derechos de propiedad intelectual del que emana el anterior precepto) establece que el perjudicado por una infracción de derechos de autor puede optar para su resarcimiento entre: (a) las consecuencias económicas negativas sufridas (ya sea el beneficio obtenido por el infractor o el dejado de obtener por el titular del derecho), reconociéndose en este caso además poder reclamar el daño moral sufrido, o (b) la cantidad que hubiera percibido de haber autorizado la explotación de su derecho.

Al margen de que la literalidad del precepto, que claramente parecía limitar el derecho de reclamar daños morales a la opción de reclamar las consecuencias negativas de la infracción, y no a de la regalía hipotética, conceptualmente planteaba dudas que fuera posible reclamar al mismo tiempo y de forma no contradictoria el daño moral derivado de la explotación no autorizada de una obra y un resarcimiento con base en la eventual autorización a la explotación del mismo derecho.

Argumenta el Tribunal de Justicia en su Sentencia que la Directiva 2004/48 “debe tener por objeto garantizar la reparación íntegra del perjuicio «efectivamente sufrido», incluido también en su caso el posible daño moral causado”, de modo que concluye que la determinación del importe de la indemnización por daños y perjuicios basada únicamente en las licencias hipotéticas “sólo cubre el daño material sufrido por el titular del derecho de propiedad intelectual de que se trate, de modo que, para permitir la reparación íntegra, dicho titular debe poder solicitar, además de la indemnización calculada de este modo, la indemnización del daño moral que en su caso haya sufrido”.

Esta resolución es importante por cuanto, amen de haberse dictado en relación a un procedimiento en cuyo fondo se discutía la infracción de propiedad intelectual, lo cierto es que en ella el TJUE interpreta el alcance del tenor de la Directiva 2004/48/CE, aplicable igualmente -ex artículo 1- a los derechos de propiedad industrial, y por lo tanto estos derechos morales asociados a la licencia hipotética podrán ser reclamados también en procedimientos de infracción de marcas o patentes.

En cualquier caso, lo anterior no resuelve las dificultades que en la práctica subsisten a la hora de acreditar la existencia de dichos daños morales y sobretodo de soportar su cuantificación.