En Costa Rica, la legislación migratoria es muy vasta; más de diez reglamentos, circulares y directrices. Por esta razón es necesario y conveniente tener conocimiento especializado en la materia, ya que le permitirá optar por una categoría migratoria apropiada desde el inicio de la gestión, evitando así inconvenientes y retrasos. Estos aspectos deben ser tomados en cuenta por el departamento de Recursos Humanos y movilidad laboral de las empresas que contraten extranjeros en el país. 

La Ley General de Migración y sus reglamentos han establecido un proceso diferenciado para aquellas empresas o asociaciones que por sus características requieran contratar o movilizar personal extranjero, permitiéndoles que se registren ante dicha Dirección. Dentro de este tipo de empresas y asociaciones podemos mencionar las instituciones educativas, religiosas, empresas que operan bajo regímenes especiales (perfeccionamiento activo, zona franca), exportadoras, sector turismo, financiero, telecomunicaciones y adjudicatarias de una contratación pública. 

En razón de lo anterior, recomendamos tener en cuenta lo siguiente: 

  1. Conocer si la compañía empleadora califica como Empresa Reconocida ante la Dirección General de Migración y Extranjería, pues esto le brindaría a la compañía una serie de beneficios, por ejemplo, la reducción de los tiempos de resolución de 90 a 30 días hábiles.
  2. Si se trata de una contratación hecha directamente en Costa Rica, o si la contratación se da como parte de la movilización interna de personal de la compañía.
  3. La nacionalidad del extranjero. Por el ejemplo, los nacionales de Estados Unidos, Canadá e Inglaterra no requieren visa para ingresar a Costa Rica, pero otras nacionalidades sí la requieren.
  4. El tiempo durante el cual el extranjero estará prestando sus servicios en Costa Rica.
  5. Si el extranjero viene con su familia directa (cónyuge e hijos) o no, la forma en que está compuesta (por ejemplo, grupo familiar compuesto por hijos menores de matrimonios previos).
  6. Contar con los documentos debidamente apostillados, legalizados y/o traducidos, según corresponda, para evitar así retrasos en la gestión.

También existen opciones para la persona extranjera que desee hacer de Costa Rica su país de residencia. Tal es el caso de la residencia como pensionado, rentista e inversionista, socios de compañías costarricenses, entre otros.

Cada categoría tiene sus requisitos propios, pero como se mencionó anteriormente, si se encuentra la horma correcta desde el inicio, se evitará futuros inconvenientes.