El 5 de octubre de 2015, el Centro de Política y Administración Tributarias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (“OCDE”) publicó la versión final de las medidas que busca implementar para llevar a cabo una reforma integral de la normativa fiscal internacional. El Proyecto OCDE/G20 de lucha contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios (“BEPS”, por sus siglas en Inglés) (el “Proyecto BEPS”) tiene por objeto establecer nuevos estándares internacionales, así como medidas concretas y reforzadas para hacer frente al fenómeno BEPS.

Se estima que la pérdida recaudatoria con motivo de BEPS es de 100 a 240 mil millones de dólares anuales1. Las pérdidas se atribuyen, principalmente, a estrategias agresivas de planificación fiscal seguidas por algunas empresas multinacionales, la falta de transparencia y coordinación entre administraciones tributarias junto con los limitados recursos disponibles en ciertos países para la aplicación estricta de las normas tributarias.

El Proyecto BEPS contempla la aplicación de 15 acciones para poner fin a la elusión fiscal internacional. La aplicación de dichas acciones conllevará una implementación coordinada mediante la adecuación de la legislación interna con los tratados internacionales celebrados por los países miembros de la OCDE.

Así, el Proyecto BEPS contempla, entre otros, nuevos estándares mínimos que establecen requisitos sobre: los informes país por país (country by country reporting); normas y mecanismos de implementación dirigidos a facilitar la recaudación del impuesto sobre el valor agregado en la economía digital; la prevención del abuso de los tratados a través del treaty shopping; la limitación a las prácticas tributarias abusivas; la implementación de procedimientos estándar mínimos para garantizar el avance en la resolución de conflictos y de procedimientos de acuerdo mutuo efectivos. También se contempla la modificación de la legislación fiscal interna de cada país para fortalecer las normas enfocadas a las compañías foráneas controladas y así limitar la erosión de las bases imponibles mediante la deducibilidad de intereses y la inclusión de normas para neutralizar mecanismos híbridos que tienen como finalidad producir la doble no imposición mediante ciertos instrumentos financieros.

Adicionalmente, el Proyecto BEPS contempla una serie de nuevas directrices relativas a la aplicación de las normas de precios de transferencia y una redefinición del concepto de establecimiento permanente. Respecto a precios de transferencia, las nuevas directrices están encaminadas a impedir que las empresas multinacionales recurran a ciertas entidades denominadas como cash boxes, establecidas en países de baja recaudación, que sirven para evitar impuestos sobre sus beneficios; por otra parte, el concepto de establecimiento permanente se redefine para hacer frente a las técnicas empleadas para eludir de manera inapropiada el nexo fiscal, incluyendo los mecanismos de comisionista y la fragmentación artificial de actividades empresariales.

La OCDE presentará el Proyecto BEPS a los Ministros de Finanzas del G20 en la reunión que se celebrará hoy en Lima, Perú a efecto de concretar el enfoque y diseño que deberán tener las medidas contempladas en el Proyecto BEPS, así como establecer los mecanismos para la implementación de las medidas, en todos los países miembros de la OCDE. En el caso de México, esa implementación requeriría de reformas legales.