El presente documento examina la sentencia del TJUE (Gran Sala) de 18 de diciembre del 2014, en el asunto C-364/13, International Stem Cell Corporation y Comptroller General of Patents, Designs and Trade Marks, en la que el tribunal analiza si los partenotes son o no embriones en el sentido de la Directiva de invenciones biotecnológicas.

1. Los partenotes como fuente de células madre y las dudas sobre la patentabilidad de las invenciones que implican una utilización de partenotes humanos

1.1. Dentro de las células madre, troncales o estaminales (en inglés stem cells) —célu‑ las capaces de renovarse y de convertir‑ se en células específicas de un tejido o un órgano—, existen varias categorías, según su mayor o menor capacidad para gene‑ rar células de otro tipo. De este modo, se distinguen las células madre totipotentes, las pluripotentes, las multipotentes y las unipotentes. 

Las células madre totipotentes son aque‑ llas que, por medio de sucesivas divisio‑ nes, son susceptibles de generar todas las células de un individuo completo. En cam‑ bio, las demás células madre no tienen la capacidad de generar un individuo com‑ pleto. Así, las células madre pluripotentes (que se localizan en la masa celular inter‑ na de los embriones en su fase de móru‑ la o blastocisto, aproximadamente cuatro o cinco días después de la fecundación) pueden generar células pertenecientes a cualquier tipo de estirpe celular; las multi‑ potentes sólo tienen capacidad de generar células de un único linaje embrionario y las células unipotentes sólo pueden formar células de un tipo particular, de modo que su misión se limita a reemplazar las célu‑ las muertas en un tejido o en un órgano (intestino, cerebro, músculo, etc.).

La totipotencia la posee el cigoto u óvulo recién fecundado, célula de la cual surge, de un modo natural, un organismo adulto en su totalidad. Y también son células to‑ tipotentes las células del embrión en sus primeras divisiones (de modo que, si es‑ tas células se separaran, cada una de ellas daría lugar a un embrión, obteniéndose, así, dos, tres cuatro o más individuos dis‑ tintos —aunque todos ellos genéticamente idénticos—).

1.2. En el Derecho de la Unión Europea (y, por derivación, en el de los Estados miembros) se prohíbe la patentabilidad de las inven‑ ciones que impliquen la utilización de em‑ briones humanos con fines industriales o comerciales.

En efecto, la Directiva relativa a la pro‑ tección jurídica de las invenciones biotec‑ nológicas (Directiva 98/44/CE, del Par‑ lamento Europeo y del Consejo de 6 de julio de 1998) no se limita —en su artícu‑ lo 6— a establecer la prohibición genérica  de patentar invenciones cuya explotación comercial contravenga la moralidad o el orden público, sino que introduce una serie de supuestos específicos en los que se manifiesta esta prohibición, vetando la patentabilidad de los procedimientos de clonación de seres humanos, de los pro‑ cedimientos de modificación de la iden‑ tidad genética germinal del ser humano, de las utilizaciones de embriones huma‑ nos con fines industriales o comerciales, de los procedimientos de modificación de la identidad genética de los animales que supongan para éstos sufrimientos sin uti‑ lidad médica sustancial para el hombre o el animal, y de los animales resultantes de tales procedimientos. E igualmente se con‑ sidera contraria al orden público (art. 5) la patentabilidad del cuerpo humano en los diferentes estadios de su constitución y desarrollo.

La aplicación de la Directiva 98/44/CE ha provocado que se considere prohibida la patentabilidad de invenciones que impli‑ quen la utilización de embriones humanos para obtener células madre pluripotentes procedentes de la masa interna del blas‑ tocisto, con la consiguiente pérdida del embrión. Tanto el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) como la Oficina Europea de Patentes (OEP) consideran que si las líneas celulares implicadas en la in‑ vención se han obtenido con la destrucción de embriones humanos, la invención no es patentable. Y ello con independencia de que las células se obtengan ex novo con la destrucción de los embriones o se usen líneas celulares que en su día fueron obte‑ nidas con métodos que hubieran implica‑ do la destrucción de los embriones. Así, la Sentencia del TJUE (Gran Sala) de 18 de octubre del 2011, dictada en el asun‑ to C‑34/10, Oliver Brüstle y Greenpeace eV, y la Decisión de la Cámara de Recur‑ sos de la OEP de 4 de febrero del 2014 (caso T‑2221/10), que se alinea totalmen‑ te con la jurisprudencia del TJUE [vid. al respecto García Vidal, Á., «La patentabi‑ lidad de las células madre embrionarias: decisión de la Cámara de Recursos de la Oficina Europea de Patentes de 4 de febre‑ ro del 2014 (caso T‑ 2221/10)», Análisis Farmacéutico GA&P, marzo 2014].

1.3. Ante esta situación, algunas líneas de investigación se han centrado en la uti‑ lización de los denominados partenotes humanos para extraer de ellos células madre embrionarias pluripotentes. Los partenotes son ovocitos u óvulos huma‑ nos no fecundados por un espermatozoi‑ de, pero que mediante una serie de téc‑ nicas químicas y eléctricas (que reciben el nombre de partenogénesis) se dividen y se desarrollan hasta el estadio de blasto‑ cisto. En consecuencia, los partenotes ca‑ recen de ADN paterno y eso explica que no puedan desarrollarse a término, pues el ADN paterno es necesario para el desa‑ rrollo de tejido extraembrionario. Así pues, a diferencia de los óvulos fecundados, los partenotes no son aptos para convertirse en seres humanos. Pero en cambio el par‑ tenote es una fuente de células madre plu‑ ripotentes de las cuales se pueden obtener posteriormente otro tipo de células útiles para fines terapéuticos.

1.4. Ante esta situación cabe plantearse si se aplica o no a las invenciones que impli‑ quen la utilización de partenotes humanos la prohibición de patentabilidad referente a las invenciones que impliquen la utili‑ zación con fines industriales o comercia‑ les de embriones humanos contenida en el artículo 6.2b de la Directiva 98/44/CE. Y a esta cuestión es a la que da respuesta la Sentencia del TJUE (Gran Sala) de 18 de diciembre del 2014, en el asun‑ to C‑364/13, International Stem Cell Corporation y Comptroller General of Patents, Designs and Trade Marks. 

2. Los precedentes de la sentencia Brüstle

El tenor literal del artículo 6.2c de la Directi‑ va 98/44/CE dispone que se considerarán no patentables, por ser su explotación comercial contraria al orden público o a la moralidad, en el sentido del apartado 1 del artículo 6, «la uti‑ lización de embriones humanos con fines indus‑ triales o comerciales». 

El TJUE ya ha tenido ocasión de interpretar este precepto en la aludida Sentencia de 18 de oc‑ tubre del 2011, en el asunto C‑34/10 (Oliver Brüstle y Greenpeace eV), en la que el Tribu‑ nal de Luxemburgo declaró que el concepto de «embrión humano» debe interpretarse (a los efectos de la prohibición de patentabilidad) de manera uniforme en la Unión Europea y de una manera amplia para prohibir la concesión de patentes sobre cualquier invención que pueda afectar a la dignidad humana. Sobre esos presupuestos, el TJUE declaró que «cons‑ tituye un “embrión humano” todo óvulo huma‑ no a partir del estadio de la fecundación, todo óvulo humano no fecundado en el que se haya implantado el núcleo de una célula humana madura y todo óvulo humano no fecundado es‑ timulado para dividirse y desarrollarse median‑ te partenogénesis». Asimismo, el TJUE anali‑ zó si encajan en el concepto de embrión las células obtenidas en el estadio de blastocisto, declarando que «corresponde al juez nacional determinar, a la luz de los avances de la cien‑ cia, si una célula madre obtenida a partir de un embrión humano en el estadio de blastocis‑ to constituye un “embrión humano” en el sen‑ tido del artículo 6, apartado 2, letra c, de la Directiva 98/44».

Así, pues, de conformidad con esta jurispru‑ dencia del TJUE, parecería resuelta la duda planteada, en la medida en que en la sentencia Brüstle ya se declaró que también es un em‑ brión humano «todo óvulo humano no fecun‑ dado estimulado para dividirse y desarrollarse mediante partenogénesis». En este caso, como en el del óvulo humano no fecundado en el que se haya implantado el núcleo de una célu‑ la humana madura, entendió el TJUE (aparta‑ do 36 de la sentencia Brüstle) que «aunque en puridad estos organismos no hayan sido objeto de fecundación, cabe considerar, tal como se desprende de las observaciones escritas pre‑ sentadas ante el Tribunal de Justicia, que por efecto de la técnica utilizada para obtenerlos son aptos para iniciar el proceso de desarrollo de un ser humano, de la misma manera que el embrión creado por fecundación de un óvulo».

De hecho, este apartado de la sentencia Brüstle fue el invocado por la Oficina de Propiedad In‑ telectual del Reino Unido para denegar las soli‑ citudes de patentes que dieron lugar al procedi‑ miento judicial en el que se formuló la cuestión prejudicial resuelta por el TJUE en su sentencia de 18 de diciembre del 2014 ahora analizada.

En efecto, la primera de las solicitudes reivindi‑ caba procedimientos de producción de líneas de células madre humanas pluripotentes a partir de ovocitos activados mediante partenogénesis y líneas de células madre producidas con arre‑ glo a los procedimientos reivindicados; y la se‑ gunda, procedimientos de producción de cór‑ nea sintética o tejido de la córnea consistentes en aislar células madre pluripotentes a partir de ovocitos activados mediante partenogéne‑ sis, así como la córnea sintética o tejido de la córnea producido con arreglo a dichos procedi‑ mientos.

No obstante, y en contra del criterio de la ofi‑ cina, el solicitante consideraba que la doctrina Brüstle sólo es aplicable a los casos en que el partenote es apto para iniciar —y culminar— el proceso de desarrollo de un ser humano. Por ese motivo recurrió la decisión de la oficina ante la High Court of Justice (England & Wales), Chancery Division (Patents Court) —Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales, Sala de la Cancillería (Tribunal de Patentes)—, que decidió suspender el procedimiento y formular una cuestión prejudicial al TJUE.

3. La sentencia International Stem Cell Corporation

En su Sentencia de 18 de diciembre del 2014, el TJUE (apartados 28 y ss.) matiza y aclara la declaración de la sentencia Brüstle. Según la sentencia International Stem Cell Corporation, cuando la sentencia Brüstle se refirió a un óvulo no fecundado que fuera «apto para iniciar el proceso de desarrollo de un ser humano», partía de la hipótesis de que el óvulo estimula‑ do mediante partenogénesis disponía de la ca‑ pacidad de convertirse en un ser humano (esto es, de iniciar y culminar todo el proceso).

De esta forma, en la sentencia International Stem Cell Corporation, el TJUE distingue según el partenote sea o no susceptible de conver‑ tirse en un ser humano, aclarando que «para poder ser calificado de “embrión humano”, un óvulo humano no fecundado debe necesaria‑ mente disponer de la capacidad intrínseca para convertirse en un ser humano» (apartado 28). Y esta capacidad podría llegar a tenerla si el partenote fuese manipulado genéticamente de tal forma que pudiese desarrollarse a término y convertirse así en un ser humano. (Téngase en cuenta que aun cuando este extremo no se ha llevado a cabo hasta la fecha en humanos, en otros mamíferos como los ratones, la ne‑ cesidad de ADN paterno para el desarrollo del tejido extraembrionario —que es lo que impide el desarrollo completo del partenote— ya se ha podido superar con éxito mediante la manipu‑ lación genética).

Por el contrario, si el óvulo inicia el proceso, pero no es susceptible de desarrollarse com‑ pletamente y convertirse en un ser humano, no cabe entender que estamos ante un embrión en el sentido de la Directiva 98/44/CE.

Por todo ello el TJUE considera que «correspon‑ de al órgano jurisdiccional remitente verificar si, a la luz de los conocimientos probados y va‑ lidados por la ciencia médica internacional […], los partenotes humanos como los que son ob‑ jeto de las solicitudes de registro en el procedi‑ miento principal disponen o no de la capacidad intrínseca para convertirse en seres humanos» (apartado 36).

Pues bien, en este sentido y como recoge la propia sentencia del TJUE, el órgano jurisdiccio‑ nal remitente —High Court of Justice (England & Wales), Chancery Division (Patents Court)— destacó que, según los conocimientos actuales, un partenote humano sólo puede desarrollar‑ se hasta el estadio de blastocisto. Y además el propio solicitante de las patentes en cuestión modificó sus solicitudes para excluir la posibili‑ dad de utilización de cualquier método encami‑ nado a subsanar, por medio de manipulaciones genéticas adicionales, el hecho de que el parte‑ note no pueda convertirse en un ser humano.

4. La eventual aplicación de otras prohibiciones de patentabilidad

El TJUE se limita, en su sentencia International Stem Cell Corporation, a analizar la posible aplicación de la prohibición de patentabilidad de invenciones que implican un uso industrial o comercial de embriones humanos. Y, como hemos visto, no considera aplicable la prohibi‑ ción a los partenotes humanos no manipulados genéticamente para que puedan llegar a tér‑ mino. Sin duda, esto supone una buena noticia para los operadores que utilizan estas técnicas como fuente de células madre embrionarias.

Ahora bien, para valorar exactamente las im‑ plicaciones de la sentencia del TJUE, debe recordarse que el hecho de que estos parte‑ notes no encajen en el concepto de embrión humano no impediría, en principio, que los Estados miembros, aun aceptando que el con‑ cepto de embrión humano no se extiende a los partenotes, no puedan prohibir su paten‑ tabilidad basándose en otras consideraciones de orden público o moral, en la línea —por ejemplo— de lo que se ha hecho en terce‑ ros Estados como Suiza, cuya Ley de Patentes (Bundesgesetz über die Erfindungspatente, artículo 2, letra c) prohíbe la patentabilidad de los procedimientos de partenogénesis que emplean células germinales humanas y de los partenotes creados mediante tales procedi‑ mientos.

Como destacó en sus Conclusiones de 17 de ju‑ lio del 2014 el abogado general Cruz Villalón, esta interpretación es conforme con la jurispru‑ dencia del Tribunal de Justicia, que afirma que el artículo 6, apartado 1, de la Directiva 98/44/CE confiere a las autoridades administrativas y a los órganos jurisdiccionales de los Estados miembros un amplio margen de maniobra, permitiendo así tomar en consideración el con‑ texto social y cultural de cada Estado miem‑ bro, mientras que el artículo 6, apartado 2 (en el que se incluye la prohibición referente a los embriones humanos), no permite ningún mar‑ gen de apreciación en lo que respecta a la no patentabilidad de los procedimientos y utiliza‑ ciones mencionados, cuyos términos define au‑ tónomamente el Derecho de la Unión.