La Corte de Apelación de EEUU ha confirmado la sentencia de la Instancia que determinaba que la actividad de digitalización y puesta a disposición de fragmentos de libros desarrollada por Google Books ha de ser entendida dentro del “fair use”. Se pone fin así a la batalla que durante los últimos 10 años han mantenido Google y diferentes asociaciones de autores y editores en EEUU.