En su cruzada contra las reseñas falsas, Amazon ha interpuesto su segunda demanda en lo que va de año con el fin de erradicar la compraventa de opiniones fraudulentas en su portal.

En este caso, la compañía americana tuvo conocimiento de que más de 1.000 usuarios del sitio web Fiverr.com habían estado ofreciendo un servicio de reseñas falsas que garantizaba críticas de cinco estrellas para los productos de los vendedores que contrataban el referido servicio a cambio del pago de un precio que, al parecer, sería de aproximadamente de 5 dólares.

Es por ello que Amazon, argumentando que estas reseñas falsas perjudican significativamente la confianza de los consumidores, así como a aquellos vendedores que no se han valido de dichos servicios -perjudicando de manera significativa su marca y reputación-, ha emprendido acciones legales en Estados Unidos contra los más de 1.000 usuarios que, previo cobro, han accedido a publicar reseñas falsas en el sitio web de Amazon.

En este sentido, y dado que los términos de uso del sitio web de Amazon prohíben aquellas reseñas que sean falsas,inventadas o en las que haya intermediado algún pago, la compañía estadounidense ha fundamentado su demanda fundamentalmente en el incumplimiento del contrato suscrito por los usuarios al darse de alta en su sitio web, así como en la infracción de la regulación americana que protege los derechos de los consumidores.

Desde la óptica de la legislación española, además de la obvia vulneración de los términos y condiciones de uso del sitio web, estos comportamientos podrían tener la consideración de actos de competencia desleal, en el ámbito de la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal o incluso de publicidad ilícita por engaño, según el artículo 3 de la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad.