La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) ha publicado su informe mundial de 2015 sobre propiedad intelectual. Estos informes se publican cada dos años, centrándose cada edición en tendencias específicas de la propiedad intelectual. Este año se analiza la función que desempeña la propiedad intelectual en relación con la innovación y el crecimiento económico, dedicando especial atención al impacto de las innovaciones revolucionarias.

En particular, el informe se centra en el fomento de nuevas actividades comerciales como consecuencia de tres invenciones revolucionarias históricas: el avión, los antibióticos y los semiconductores. A este respecto, el informe explica que si bien muchas de las conclusiones que se extraen del análisis sobre estas tres invenciones particulares no son generalizables, los puntos en común y diferencias resultantes de dicho análisis ofrecen una idea sobre qué políticas funcionan mejor y qué efectos se derivan de la innovación.

Algunos ejemplos son: el aumento de trabajadores de mayor edad, la mejor formación de los trabajadores, la reducción de las barreras geográficas, el aumento de la productividad, la entrada de nuevas empresas en la industria, así como la salida de otras, o la especialización de las empresas.

Por otro lado, el informe estudia los ecosistemas que más favorecen la innovación y la creación de nuevas tecnologías. Por un lado, se señala a los gobiernos como mayor fuente de financiación para la investigación científica. Por otro, se destaca la importancia de las fuerzas competitivas del mercado, así como los esfuerzos de las empresas en relación con la comercialización de nuevas ideas y su implicación en la innovación continua, facilitando el aumento de producción, la reducción de costes y la posterior adopción de estas tecnologías a gran escala. Igualmente, se trata la importancia de las relaciones entre diferentes entidades innovadoras, tales como redes profesionales o universidades.

Además, el documento señala que el crecimiento económico duradero es aquel que se basa en el progreso económico continuado. No obstante, cuestiona si en el momento actual y tras la crisis financiera de los últimos años, los proyectos innovadores van a ser capaces de producir las tasas de crecimiento económico previas a la crisis.

Finalmente, el informe aporta las consideraciones clave que “inevitablemente” determinarán las políticas de propiedad intelectual en el futuro: (i) La importancia creciente de los derechos de autor para la innovación tecnológica; (ii) la impresión 3D a bajo coste y (iii) la importancia creciente de los secretos industriales.

Como conclusión, el informe destaca la importancia de la perseverancia a lo largo del tiempo para que los proyectos innovadores lleguen a buen fin, así como la necesidad de que las políticas y normativas de propiedad intelectual estén orientadas a favorecer la innovación.