El Impuesto sobre los Servicios de Brasil (ISS), sigue siendo complejo, incluso para los empresarios locales con experiencia, a pesar de las reformas hechas a nivel nacional para corregir las distorsiones estructurales.

El complejo entorno fiscal de Brasil es confuso, no sólo para las empresas extranjeras que desean invertir en el país, pero también para los empresarios brasileños experimentados.

Impuesto sobre servicio (ISS)

En el contexto del impuesto sobre los servicios de Brasil (Imposto sobre Serviços o ISS), no es raro enfrentar retos como la competencia entre las entidades de recaudación de impuestos, normas en desacuerdo con la estructura tributaria nacional y una definición de los servicios que requiere cuidado y atención por parte de quien haga la interpretación.

Aunque la Enmienda Constitucional No. 29/2000 estableció las tarifas mínimas y máximas para mitigar los efectos de la llamada Guerra de Impuestos (Guerra Fiscal, en portugués), algunos municipios utilizan otros trucos para garantizar beneficios a inversionistas potenciales.

La ley nacional ISS se estableció a través de la Ley Complementaria No. 116/2003, con el fin de estandarizar el impuesto, mejorar su alcance y aplacar las controversias de la regla anterior. Sin embargo, los gestores de impuestos siguen enfrentando los mismos desafíos.

Los retos actuales

  • municipios concediendo beneficios tributarios unilaterales con el fin de atraer inversionistas
  • disputas sobre el concepto de resultados de los servicios de exportación
  • definiciones de servicios inexactas, creando interpretaciones ambiguas para ciertos tipos de servicios
  • cambios repentinos en el sistema de contabilidad de impuestos
  • la creación de varios registros por algunos municipios
  • dificultades en la entrega de las obligaciones accesorias, la emisión de recibos de pago, entre otros.

Debido a las lagunas en el plan estructural y la pluralidad de administradores municipales (aproximadamente 5,500) El ISS, en lugar de suavizar las dificultades operacionales, ha demostrado ser un impuesto desafiante para las empresas y los gestores de impuestos, tanto en teoría como en la práctica.

¿Hay una solución para las empresas?

El ISS se ha utilizado como una herramienta de negociación en la búsqueda de inversiones y recaudación de impuestos, y todavía estamos a la espera de una solución fiscal que ponga a los municipios brasileños en igualdad de condiciones.

Muchos municipios ofrecen deducciones de tasas y cálculos para atraer empresas; sin embargo, es importante prestar atención a los pros y los contras más allá de estos incentivos fiscales.

Hay que tener en cuenta que Brasil es un país grande y, por consecuencia, las ciudades y los estados tienen distintas características que pueden impactar negativamente o beneficiar el negocio.

Dentro del complejo escenario contable y tributario brasileño, varias otras leyes y variables deben ser tenidas en cuenta a la hora de elegir la ubicación de la sede de su empresa, ya sea que está pensando en expandir o establecerse en Brasil por primera vez.