A pesar del llamamiento efectuado por el Grupo de Trabajo del Artículo 29 para que las autoridades europeas y americanas alcancen un acuerdo que regule las transferencias internacionales de datos personales a los EE. UU., las negociaciones se encontrarían, a día de hoy, paralizadas. Así parece desprenderse de algunas informaciones filtradas desde la Comisión Europea, que apuntan a que será imposible alcanzar dicho acuerdo antes de finales de enero. Las consecuencias derivadas de ello pueden ser nefastas para las empresas que estén exportando datos a los EE. UU. Tal y como se señaló en anteriores entradas de este blog, a partir de febrero de 2016 el Grupo de Trabajo del Artículo 29 –y, por extensión, las autoridades nacionales en materia de protección de datos- tiene intención de implementar las medidas necesarias para proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos europeos, lo que incluiría la posibilidad de aplicar acciones coercitivas.

Si bien parece poco probable que el referido acuerdo se cierre antes de finales de enero, tanto los EE. UU. como Europa habrían estado acercando posiciones en los últimos meses para poder crear un marco legislativo duradero que supere los problemas que invalidaron el sistema anterior de Safe Harbor.

Entre otras, destaca la posibilidad de que los ciudadanos europeos puedan accionar, al amparo de la normativa americana, contra el tratamiento de datos que se pueda efectuar por parte de los organismos gubernamentales americanos.

Desde este blog realizaremos un seguimiento pormenorizado de las negociaciones, a fin de informar puntualmente de cualquier acuerdo que se alcance en esta materia.