El pasado 6 de octubre se han aprobado dos nuevas reformas legislativas, la de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Esta última introduce cambios significativos, como la eliminación del papel en los Juzgados.

La reforma obliga a que los Juzgados trabajen exclusivamente a través de medios electrónicos, debiendo implementarse a partir del 1 enero de 2016. Esta obligación afectará también a la comunicación entre los órganos judiciales y profesionales, que exclusivamente se comunicarán a través de medios informáticos. En esta misma línea, los propios jueces podrán utilizar datos relativos al número de teléfono móvil o correo electrónico para localizar al demandado e incluso está previsto poder practicar las notificaciones a través de SMS.