La semana pasada se publicaron las conclusiones del abogado general en el interesante Asunto C-166/15 (Ranks y Vasiļevičs) que ahonda en los límites de la distribución de software de segunda mano.

El asunto trae causa de un litigio penal que se sigue en Letonia contra dos personas que entre 2001 y 2004 vendieron más de 3000 copias de distintas versiones del sistema operativo “Windows” y del programa “Office” a través de la plataforma Ebay. Un perito consideró que tales copias eran reproducciones no autorizadas de discos compactos originales. En su defensa los acusados esgrimieron que habían comprado dichas copias a empresas o particulares que ya no las utilizaban.

Ante tales hechos, y con dudas sobre la pertinencia de la Sentencia del Tribunal de Judicial en el asunto UsedSoft, el tribunal letón competente remite dos cuestiones prejudiciales al Tribunal de Justicia en las que pregunta, en esencia, si se violan los derechos de reproducción y de distribución del titular cuando un usuario realiza una copia no autorizada en un soporte material distinto del original y posteriormente la vende, incluso en el supuesto de que (i) el soporte material se haya deteriorado y (ii) el vendedor de dicha copia haga inutilizable cualquier otra copia que esté en su posesión.

Claramente las ventas de las copias en cuestión en el litigio principal constituyen una violación del derecho de distribución de Microsoft, salvo que – y he aquí el quid de la cuestión- dichas ventas puedan acogerse a una excepción al derecho de distribución, como el agotamiento. Recuérdese que, conforme a la doctrina UsedSoft, una copia material no original se beneficia del agotamiento del derecho de distribución cuando se cumplen dos requisitos:

  1. El negocio jurídico subyacente a la primera adquisición entraña una verdadera transmisión de la propiedad del programa (lo cual ocurre, según el TJUE, cuando el titular ha adquirido un derecho de uso indefinido a cambio de un precio cantidad única a tanto alzado); y
  2. El adquirente inicial que procede a la reventa de la copia material no original hace inutilizable cualquier otra copia en su posesión en el momento de la reventa.

El Abogado General se aparta de esta tesis y en sus conclusiones defiende que una copia material no original nunca puede beneficiarse del agotamiento del derecho de distribución, y por lo tanto no puede ser vendida por un usuario sin la autorización del titular, ni siquiera cuando la copia original se haya deteriorado.

¿Acogerá el Tribunal de Justicia esta tesis o seguirá caminando por la senda de UsedSoft? ¿Delito o límite? Os lo contaremos aquí.