La temporada política de 2016 comenzó a toda velocidad con debates acalorados sobre cuestiones fundamentales que afectan al país. Dos de las cuestiones más importantes que los candidatos están debatiendo son la economía y la inmigración. Generalmente, estos temas se analizan por separado, pero la conversación ha hallado últimamente un punto de intersección en el casi finalizado programa de visas EB-5, que expira el 30 de septiembre de 2015. Miami ha creado recientemente su propio modelo para aprovechar el programa EB-5 y crecer con él, de manera que el debate político se podrá volver aún más acalorado en este mes ya caliente a medida que el Congreso considera la reforma del mercado para la inversión de capital.

El programa de visas EB-5, también conocido como el Programa de inmigrantes inversores, está administrado por el Servicio de Inmigración y Ciudadanía de los EE. UU. (parte del Departamento de Seguridad Nacional) y fue establecido en 1990 para conceder la residencia permanente a inversores extranjeros y sus familiares directos que aporten al menos 500,000 USD y hasta 1 millón de USD para financiar los costos de construcción de un proyecto que cree, como mínimo, 10 puestos de trabajo nacionales. El nivel mínimo de inversión en el umbral de los 500,000 USD está permitido cuando la inversión se dirige específicamente a un “área objetivo para puestos de trabajo”, es decir, un área rural que ha experimentado una tasa alta de desempleo de al menos el 150 % del promedio nacional.

La demanda de las 10,000 visas adjudicadas anualmente para este beneficio se ha disparado en los últimos años, cuando el Departamento de Seguridad Nacional dictó una regla que permite incluir puestos de trabajo temporarios en construcción en el recuento de la creación de puestos. Esto permitió que los desarrolladores de negocios inmobiliarios aprovecharan el programa y creó una vía para inversiones extranjeras más importantes. Hasta el momento, los ciudadanos chinos son los mayores beneficiarios de visas EB-5, con un 85 por ciento de las visas EB-5 emitidas en el año fiscal 2014.

La ciudad de Miami empezó a hacer uso del programa de visas EB-5 de manera significativa el año pasado, y formó parte de un grupo de ciudades que lanzaron su propio “Centro Regional EB-5” para ayudar en la financiación de proyectos que beneficien a la comunidad local. El programa EB-5 recibió algunas críticas que lo consideran “una manera de que los extranjeros compren un lugar en la fila por delante de los que esperan años por su tarjeta de residencia”; no obstante, el alcalde de Miami, Tomas Regalado, lo ve de otra forma distinta: defender este tipo de inversión como una manera de proporcionar viviendas accesibles para maestros, policías, jóvenes profesionales, ciudadanos mayores y otros que quedan fuera del auge de viviendas de lujo de la ciudad. En un discurso ante un grupo de desarrolladores y abogados que se reunió la semana pasada para debatir sobre el Centro Regional de EB-5 de Miami, el alcalde enfatizó que “la vivienda accesible es el tema número 1 por el que los residentes se comunican con esta oficina. Más de 52,000 personas en el condado de Miami-Dade están en lista de espera para acceder a viviendas accesibles con financiación pública”, y en su opinión este tipo de inversión brinda una oportunidad única para tratar el problema.

Cabe destacar que el primer programa que recibió financiación del Programa Regional de Miami no es de viviendas accesibles, sino la Panorama Tower de Tibor Hollo, que ayudó a establecer el Centro Regional de Miami. La Skyrise Miami Tower de Jeff Berkowitz también ha conseguido el estatus de EB-5, junto con el Hotel Astor, que recibió el estatus de EB-5 recién este mes después de un largo proceso de solicitud de dos años, y ha otorgado así la residencia permanente en los EE. UU. a 18 inversores de Brasil, China y Venezuela que financiaron juntos las renovaciones del hotel de estilo art déco por 9 millones de USD.

A pesar de su popularidad entre las ciudades y los desarrolladores, la reforma del EB-5 es inminente en el Congreso debido a su próxima expiración. Las opciones legislativas que se están presentando incluyen “aumentar la inversión extranjera mínima de 500,000 a 800,000 USD en proyectos ubicados en un área objetivo con desempleo alto, y de 800,000 a 1.2 millones de USD en proyectos ubicados en áreas en donde no se ha establecido que haya una tasa alta de desempleo. Además, la legislación propuesta también reduciría el porcentaje de puestos de trabajo indirectos creados que se pueden incluir en el recuento total de creación de puestos”. Muchos creen que la legislación propuesta para describir estas reformas es complicada y confusa, y crea obstáculos innecesarios. No queda claro si el propósito es hacer más difícil la “compra” de la residencia en la era del debate que se desarrolla actualmente en todo el país sobre la reforma inmigratoria.

Como vemos, el programa de visas EB-5 y su implementación presentan sus controversias, pero cuando las inversiones se pueden usar a nivel de la comunidad para satisfacer una necesidad crítica, es un debate que vale la pena realizar.