El Juzgado de Instrucción nº 12 de Madrid ha desestimado el cierre cautelar de la aplicación “Cabify” solicitado por la Federación Profesional del Taxi de Madrid. Esta aplicación, que pone en contacto a particulares con chóferes profesionales, lleva operando en España desde 2011 sin que, hasta ahora, la Federación Profesional del Taxi de Madrid hubiera tomado medidas para frenar su actividad.

Para probar la falta de urgencia de la medida cautelar, Cabify presentó como prueba denuncias de otras organizaciones del sector del transporte contra la aplicación controvertida que acreditaban que, desde al menos el año 2012, la Federación del Taxi conocía la actividad de la demandada y podría haber tomado medidas contra ella con antelación.

Por esta razón, el juzgador considera que no se cumple el requisito de peligro en la demora (“periculum in mora”, fundamental para para la adopción de medidas cautelares) por cuanto que la demandante consintió la actividad de Cabify durante años sin tomar medidas contra la demandada y, por tanto, en base a lo establecido en el artículo 728.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, la medida cautelar solicitada no debería ser adoptada.

Este auto llega casi un año después de que el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid decretara el cese de la actividad de Uber en España (en diciembre de 2014), en este caso con victoria (al menos momentánea) para la aplicación demandada.