El Tribunal Supremo, haciéndose eco tanto de su propia doctrina como de la del Tribunal Constitucional, en una sentencia de 23 de octubre, ha revocado aquella de la AP de Madrid, que consideraba que se había vulnerado el derecho al honor del demandante por la publicación en un conocido periódico de información sobre un caso de posible corrupción económica y política de gran significación.

De acuerdo con su sentencia, el TS concluye que “la libertad de expresión adquiere mayor peso cuando se informa sobre temas de corrupción, sobre todo cuando los sujetos implicados ocupan o han ocupado cargos públicos; pues en tales casos la comunicación pública de hechos noticiosos o la expresión de una opinión crítica al respecto, es, además de lícita, necesaria para hacer efectivo el derecho de los ciudadanos a conocer cómo se gobiernan los asuntos públicos”.

En esa misma línea se ha posicionado la AP de Alicante al revocar la sentencia de 1ª Instancia y desestimar la demanda interpuesta por una política contra una famosa periodista quien al hilo de la publicación de unas grabaciones telefónicas publicó una entrada en su blog en la que llamaba “choriza sin paliativos”.

De acuerdo con el TS, “la libertad de expresión, según su propia naturaleza, comprende la crítica de la conducta de otro, aun cuando sea desabrida y pueda molestar, inquietar o disgustar a aquel contra quien se dirige, pues así lo requieren el pluralismo, la tolerancia y el espíritu de apertura, sin los cuales no existe sociedad democrática”.