El Congreso de la República de Guatemala aprobó con carácter de urgencia nacional el Decreto 19-2016 "Ley Emergente para la Conservación del Empleo", la cual entró en vigencia el 31 de marzo de 2016.

Esta ley modifica el Decreto 29-89 (Ley de Fomento y Desarrollo de la Actividad Exportadora y de Maquila) y el Decreto 65-89 (Ley de Zonas Francas), otorgando beneficios fiscales específicamente a la industria de vestuario, textil, servicios de centros de llamadas o centros de contacto (call centers) y desarrollo de software. Entre los principales beneficios incluidos en la ley se encuentra la exención total del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por 10 años para este tipo de operaciones y exoneración, hasta por un año, del pago de impuestos y derechos arancelarios cuando se importen, entre otros, materias primas, empaques, envases, maquinaria y repuestos necesarios para el proceso productivo.

No podrán acogerse a los beneficios que concede esta ley aquellas personas o entidades que, entre otras situaciones, se establezca que: (i) tiene obligaciones aduaneras o tributarias pendientes de cumplir; (ii) se encuentren gozando de incentivos fiscales otorgados por otras leyes vigentes; (iii) tengan cuotas laborales, patronales o multas pendientes de pagar al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social; (iv) quienes mediante sentencia firme se haya determinado que han violado derechos laborales; y (v) quienes mediante simulación o cualquier otra forma de engaño induzcan a error al Ministerio de Economía o Superintendencia de Administración Tributaria, para acceder a los beneficios fiscales establecidos por esta ley, incluyendo la creación o registro de una nueva entidad en sustitución de otra que ya había gozado los beneficios de la presente ley.

Con esta ley se pretende retener la inversión asentada en el país e incentivar nuevas inversiones, conservando el empleo para más de 170,000 personas aproximadamente, así como garantizar el cumplimiento de las leyes laborales.