La reciente publicación de  la  Ley  27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, ha incorporado determinadas novedades en relación con el régimen de la transparencia fiscal internacional cuya entrada en vigor se ha producido el pasado 1 de enero del 2015. El régimen ha sido endurecido en coherencia con las políticas de fiscalidad internacional dictadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económi- cos (OCDE). Destacan, entre otras, las siguientes modificaciones:

  • En primer lugar, se mantienen los requisitos de participación mínima —el 50 % de participación conjuntamente con personas o entidades vinculadas a fecha de cierre del ejercicio— y de tributación efectiva —el importe satisfecho por razón de gravamen de naturaleza idéntica o análoga debe ser equivalente, como mínimo, al 75 % del impuesto sobre sociedades espa- ñol que hubiese correspondido— para que las rentas obtenidas por la entidad no residente no sean imputadas a su socio español. Por tanto, en consonancia con la bajada del tipo imposi- tivo general al 25 % (28 % en el 2015), la tri- butación mínima efectiva exigida para que no resulte aplicable dicho régimen es del 18,75 % (21 % en el 2015).
  • Se establece un nuevo supuesto de imputa- ción para los contribuyentes de la totalidad de las rentas obtenidas por la filial no residente cuando ésta no disponga de la correspondien- te organización de medios materiales y perso- nales para llevar a cabo su actividad empre- sarial, incluso aunque efectúe operaciones con carácter recurrente. Sin embargo, esta imputa- ción no se producirá en los siguientes casos:
    • cuando el contribuyente acredite que dichas operaciones se han llevado a cabo con los medios materiales y personales existentes en una entidad no residente en territorio espa- ñol perteneciente al mismo grupo1  —con in- dependencia de su residencia y la obligación de formular cuentas anuales consolidadas—;
    • o cuando  acredite  que su  constitución  y operativa responde a motivos económicos validos.

Adicionalmente, se excluyen de esta regla de imputación total las rentas derivadas de la participación en el capital o los fondos propios de entidades —típicamente los dividendos, las participaciones en beneficios y la transmisión de las participaciones—, siempre y cuando se tenga una participación mínima del 5 % duran- te un plazo de un año, con la finalidad de dirigir y gestionar la participación y se disponga de la correspondiente organización de medios ma- teriales y personales. Por último, se establece una regla de cautela referida a las entidades patrimoniales para las que en ningún caso será de aplicación esta exclusión, por lo que se pro- ducirá la imputación de tales rentas al contri- buyente.

  • Asimismo, en caso de que la filial no residente sí disponga de la correspondiente organización de medios materiales y personales para la rea- lización de su actividad empresarial, en línea con la anterior norma, únicamente se imputa- rán las rentas que provengan de determinadas fuentes (las denominadas «rentas pasivas»). Así, se han añadido las rentas derivadas de las operaciones de capitalización y seguro que tengan como beneficiaria a la propia entidad, los instrumentos financieros derivados que no cubran riesgos de actividades económicas, así como las rentas de la propiedad industrial, in- telectual, asistencia técnica, bienes muebles, derechos de imagen y arrendamiento y suba- rrendamiento de negocios o minas.

Por otro lado, se eliminan respecto de la norma anterior:

  • El supuesto de no imputación cuando la suma de las rentas pasivas sea inferior al 4 % de los ingresos totales de la filial no residente. Por lo tanto, sólo se integrarán dichas ren- tas pasivas en caso de que representen más del 15 % de la renta total obtenida por la participada no residente. Sin embargo, las rentas derivadas de actividades crediticias, financieras, aseguradoras y de prestación de servicios realizadas con personas o en- tidades residentes en territorio español y vinculadas por cuanto determinen gastos fiscalmente deducibles en dichas entidades residentes serán objeto de imputación en su integridad.
  • La posibilidad de computar a nivel grupal el porcentaje del 15 % de la renta total obte- nida por la filial no residente para evitar la imputación de sus rentas.
  • Por último, el régimen de transparencia fiscal in- ternacional no será aplicable a las entidades no residentes en territorio español, pero residen- tes en la Unión Europea, respecto de las cuales el contribuyente acredite que su constitución y operativa responde a motivos económicos va- lidos y que realizan actividades económicas. A su vez, el régimen tampoco será de aplicación a las entidades que tengan la consideración de instituciones de inversión colectiva regula- das en la Directiva 2009/65/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de julio del 2009, siempre que esté constituida y domiciliada en algún Estado miembro de la Unión Europea que no sea un paraíso fiscal.