La ciudad de Miami sigue figurando como uno de los destinos mundiales principales para los extremadamente ricos. Según el Informe anual sobre la riqueza (The Wealth Report) de Knight Frank de 2015, Miami ocupa el sexto lugar a nivel mundial y el segundo en EE. UU., y permanecerá entre las 10 ciudades principales del mundo para los individuos con un poder adquisitivo extremadamente alto durante la próxima década. Este informe sobre la riqueza atribuye la afluencia de la riqueza a la diversidad cultural de Miami y a la gran importancia que allí se le otorga a la calidad de vida.

Una serie de artículos recientes de las revistas South Florida Business Journal y The Real Deal abordaron el tema de la reciente migración de riqueza a Miami. Con la afluencia de individuos con altos niveles de riqueza, aparece la demanda de alojamientos lujosos (tanto para uso residencial como temporal) y productos de alta gama.

Por lo tanto, no sorprende ver cómo en el paisaje urbano de Miami abundan las grúas que llevan a cabo proyectos urbanos de uso mixto, como los centros Brickell City CentreMiami Worldcenter, y condominios lujosos, como los complejos de residencias Mansions at Aqualina, autodenominado “Mansiones en el cielo” (Mansions-In-The Sky), y la torre Porsche Design Tower, que será uno de los primeros condominios del mundo con ascensores que llevan a los residentes directamente a sus departamentos privados sin que tengan que salir de su vehículo.

Los dueños de los hoteles más lujosos también están capitalizando este crecimiento mediante la construcción de hoteles enfocados a la nueva clientela de nuevos ricos más jóvenes. El recientemente estrenado Edition Hotel, un hotel que ofrece un estilo de vida lujoso en Miami Beach, transformó el tradicional e histórico Seville Hotel en un nuevo tipo de complejo turístico lujoso diseñado para atraer a la nueva generación de personas de Miami. The Edition, que cuenta con una discoteca, una sala de bowling con cuatro pistas y una pista de esquí sobre hielo en el subsuelo, se convirtió rápidamente en un destino de moda para los fines de semana.

Aunque gran parte del crecimiento de Miami se centró en los condominios lujosos y en los hoteles de moda, los inversores privados también se están volcando hacia los sectores comerciales y los productos lujosos de venta minorista, como lo indicó a fines del año pasado el New York Times. Durante décadas, el lugar principal donde los más adinerados iban de compras en Miami fue el paseo de tiendas Bal Harbor. Con la constante urbanización del Distrito de diseño de Miami (la zona Art Déco antiguamente deteriorada), los ricos ya no están limitados por la extensión de un centro comercial.

El Distrito de diseño, que pertenece a Miami Design District Associates, una asociación entre el visionario promotor inmobiliario Craig Robins y L Real Estate, a veces también se lo llama “El paseo del rodeo de la costa este” (The East Coast’s Rodeo Drive). Para fines de 2016, tendrá 10 manzanas de calles con más de 100 de los comercios minoristas más lujosos, exclusivos y contemporáneos del mundo. “No somos un centro comercial, somos un barrio”, dijo bromeando Craig Robins, director ejecutivo y presidente de Dacra. El clima favorable de Miami sigue desempeñando un papel fundamental en este desarrollo.

Las temperaturas promedio anuales de entre 21 °C y 29 °C promueven un entorno al aire libre favorable para los destinos de compras y los hoteles lujosos, y, al mismo tiempo, permiten un desarrollo estable durante todo el año.

Con su sólida comunidad internacional, una abundancia de oportunidades de inversión y una cultura en constante crecimiento, Miami no parece frenar su curso a medida que se convierte en una ciudad global.