El pasado miércoles 27 de mayo de 2015 se produjo la entrada en vigor de la Ley 9/2015, de 25 de mayo, de medidas urgentes en materia concursal. Se termina así el proceso de conversión en Ley del Real Decreto-Ley 11/2014, de 5 de septiembre (ver e-bulletin publicado).

Este Real Decreto-Ley, aprobado el pasado septiembre de 2014, modificó considerablemente la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal (la "Ley Concursal").

Durante su conversión en Ley se ha aprovechado para introducir una serie de modificaciones adicionales que, una vez más, alteran el régimen de la Ley Concursal en algunos aspectos. Los cambios más relevantes que introduce la Ley 9/2015 son los siguientes:

Se clarifica el alcance de la regla de valoración de los privilegios especiales derivados de garantías reales dentro del concurso (artículo 155.5).

Esta regla, que fue introducida el pasado mes de septiembre, suponía en la práctica que el valor del crédito privilegiado generado por una garantía real quedase limitado a los 9/10 del valor razonable del bien afecto a la garantía, siendo la interpretación unánime que dicha limitación aplicaba e impactaba en el acreedor en todos los aspectos del concurso.

A partir de ahora, queda claro que la valoración del privilegio deja de suponer un límite para que el beneficiario de la garantía reciba todo el valor obtenido con la enajenación del bien hasta la entera satisfacción de la deuda originaria garantizada. Es decir, la limitación en la valoración del crédito privilegiado a los 9/10 del valor razonable del bien afecto a la garantía pasa a tener relevancia exclusivamente a los efectos de otorgar al beneficiario de la garantía derechos de voto de propuestas de convenio en una u otra categoría de acreedores.

Desde el punto de vista de aplicación de esta modificación a los procesos ya en marcha, quedan afectados todos los concursos que se encuentren en tramitación en el momento de la entrada en vigor de la Ley 9/2015.

En sede de homologación (Disposición Adicional 4ª), se clarifica que los acreedores disidentes dentro de un sindicato se considerarán firmantes del acuerdo de refinanciación a todos los efectos y no sólo a efectos del cómputo de mayorías, cuando éste sea aprobado por el 75% del pasivo sindicado (o, en su caso, por una mayoría inferior si el propio acuerdo la establece).

Se despeja así la duda sobre si la consideración de la totalidad del pasivo sindicado como favorable a la refinanciación cuando la mayoría apoyaba el acuerdo era sólo una regla de cómputo del pasivo o un mecanismo de arrastre, decantándose el legislador por esta última opción.

En sede de convenio (artículos 116 y 124), el pasivo privilegiado que vote a favor de la propuesta de convenio pasa a considerarse parte integrante del pasivo ordinario a efectos de:

  1. computar la mayoría de pasivo ordinario que vota a favor de las propuestas de convenio presentadas; y
  2. concurrencia del quorum necesario para entender constituida la junta de acreedores que vota las propuestas de convenio.

Con esta modificación se busca salvar situaciones en las que, en un concurso con mucho pasivo privilegiado y poco ordinario, se podía frustrar la aprobación de un convenio apoyado por la mayoría de los acreedores privilegiados si no se conseguía el voto favorable de un pasivo ordinario suficiente.

Desde el punto de vista de aplicación de estas modificaciones a los procesos ya en marcha, quedan afectados por la modificación descrita en el apartado (1.) anterior todos los concursos en los que no se haya aprobado el texto definitivo del informe de la administración concursal, y por la modificación descrita en el apartado (2.) todos los concursos en los que no se haya votado una propuesta de convenio.

Se impone al deudor la obligación de incluir, en su solicitud de preconcurso al amparo del artículo 5 bis, un listado de las ejecuciones en curso y de los bienes afectados por dichas ejecuciones que, a su juicio, sean bienes necesarios para la actividad.

También se prevé un proceso contradictorio ante el juez del concurso para que, si alguien quiere cuestionar el carácter necesario de un bien, tenga un cauce claro para hacerlo.

Desde el punto de vista de aplicación de esta modificación a los procesos ya en marcha, quedan afectados todos los procesos de negociación pre concursal sujetos al artículo 5 bis que se encuentren en marcha en el momento de la entrada en vigor de la Ley 9/2015.