La responsabilidad civil de los infractores de las normas de competencia y la posibilidad que tienen los fabricantes de gran consumo de resarcirse de los daños causados

  1. ¿De qué estamos hablando?

Constantemente aparecen noticias sobre posibles infracciones de derecho de la competencia que, o bien están siendo investigadas o bien han sido declaradas por la Comisión Europea, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) u otras autoridades de competencia. Pues bien, además de enfrentarse a severas multas, las empresas que incurran en conductas anticompetitivas (cárteles, abusos de posición de dominio o restricciones prohibidas en acuerdos de distribución) también pueden tener que responder civilmente de los daños que hayan causado.

De hecho, la Unión Europea está dando pasos para facilitar las reclamaciones a los infractores del derecho de la competencia, siendo el más importante la Directiva 2014/104/UE, que facilita el acceso a los documentos de prueba y unifica las normas de procedimiento aplicables en los Estados miembros, que tendrán que trasponerla antes del 27 de diciembre de 2016.

  1. ¿A quién le interesa?

A cualquier empresa que haya sufrido un daño como consecuencia de una conducta restrictiva.

En particular, los fabricantes de productos de gran consumo podrían haber padecido los efectos de varios cárteles que han sido resueltos por la Comisión Europea y la CNMC en los últimos meses y en los que se han visto envueltos diversos proveedores

Palés

En septiembre 2014 la CNMC multó a 24 fabricantes de palés de madera EUR/EPAL por acordar los precios y condiciones comerciales e intercambiar información confidencial desde 1998 a 2011.

Las empresas sancionadas son Aglolak, Serradora Boix, Carpe Servicios Logísticos, Maderas de Miguel Carretero, Aserraderos de Cuellar, Estyant, Hemasa, Indepal, Maderas José Saiz, Sauher Sanz Ull Hermanos, Pallet Tama, Tole Catalana Dos, Aplicaciones y Transformaciones de la Madera, Bamipal, Embalajes Blanco, Embalatges Casajuana, Maderas Vicente del Castillo e Hijos, Ebaki XXI, Ecolignor, Imnava, Palets Joan Martorell, Embalajes Novalgos, Palets Penedes y Serrerías Carrera Ramírez y la Asociación CALIPAL.

Cartón Ondulado

En junio 2015 la CNMC multó a 18 empresas dedicadas a la fabricación de papel y de cartón ondulado, así como a la Asociación sectorial (AFCO) por intercambios de información, acuerdos sobre precios y reparto de clientes entre 2002 y 2013.

Las empresas sancionadas son AFCO, Cartonajes Europa, Cartonajes Internacional, Cartonajes Izquierdo, Cartonajes La Plana, Cartonajes M. Petit, Cartonajes Santorromán, Daniel Aguiló Panisello, Diseño Contenedores y Embalajes, Hispano Embalaje, Lantero Cartón, Microlan, Papelera del Ebro, Papeles y Cartones de Europa, Rafael Hinojosa, Industrias Celulosa Aragonesa, Saica Pack, Smurfit Kappa España, Suministros Ind. Cartón Envases.

Bandejas de envasado

También en junio de 2015, la Comisión Europea sancionó a ocho fabricantes y a dos distribuidores de bandejas para alimentos de poliestireno y de polipropileno por fijación de precios, reparto de mercados, la manipulación de licitaciones e intercambio de información sensible durante la última década en el mercado de las bandejas de envasado, afectando en particular a los clientes establecidos en España y en Portugal desde el año 2000 hasta el año 2008.

Las empresas sancionadas por la Comisión Europea son Linpac, Vitembal, Huhtamäki, Sirap-Gema, Coopbox, Nespak, Magic Pack, Silver Plastics, Ovarpack y Propack.

  1. ¿Qué se puede reclamar?

Las reclamaciones pueden abarcar el daño emergente, el lucro cesante y los intereses devengados desde que se produjo el daño, lo que puede tener un impacto importante en el caso de prácticas de larga duración.

En general, los daños a reclamar equivaldrán a los sobrecostes pagados por la víctima como resultado de la infracción, si bien se podrá descontar lo que aquélla haya repercutido a sus clientes (pass through), lo que en todo caso deberá probar el demandado.

Es más, en los casos de cárteles, también se podrá reclamar el sobrecoste pagado a una empresa que no haya formado parte del cártel pero que sí competía con los infractores si esa empresa pudo subir también sus precios como consecuencia del cártel (reclamaciones paraguas).

  1. ¿Cómo planteo mi reclamación?

La reclamación se puede plantear ante un juzgado de lo mercantil si se pretende que se declare la infracción y se condene a la infractora a pagar una indemnización (acción stand-alone), o en un juzgado de primera instancia si lo que se pretende es reclamar únicamente los daños derivados de una infracción previamente declarada por una resolución firme de una autoridad de competencia (acción follow-on).

Cuidado: en España, a día de hoy, la acción de daños prescribe al año desde que la víctima pudo conocer y cuantificar el daño sufrido, lo que en la práctica genera importantes problemas. Por ello, es importante interrumpir el plazo de prescripción, enviando una carta de reclamación por conducto fehaciente. Con la trasposición de la Directiva, el plazo de prescripción se ampliará a cinco años.

  1. ¿A quién puedo reclamar?

Todos los partícipes en la infracción responden solidariamente por los daños causados, por lo que su empresa podrá escoger entre demandar a uno de los infractores, a varios o a todos ellos. En consecuencia, puedo reclamar incluso a una empresa con la que no haya tenido vínculo comercial alguno.

  1. ¿Qué pasos debo tomar de cara a plantear una reclamación?

En caso de haber participado como comprador en el mercado afectado por una práctica restrictiva, lo primero será analizar en detalle la resolución de la autoridad de competencia –si el asunto se ha resuelto ya– para ver cómo la empresa ha podido verse afectada. Si únicamente se ha anunciado la iniciación de una investigación formal, siempre se puede solicitar la condición de interesado en el expediente incoado.

En todo caso, si cree que se ha podido ver afectado por la conducta restrictiva directamente –porque su empresa ha sido cliente de una o varias de las empresas sancionadas durante el periodo de la infracción– o incluso indirectamente (reclamaciones paraguas), lo primero será determinar el volumen de compras realizado en el mercado afectado, para luego estimar el sobrecoste causado por la infracción y calcular el daño sufrido. Aunque esto es muy variable y depende del caso concreto, se estima que los beneficios ilícitos como resultado de un cártel alcanzan entre un 10% y un 30% de las ventas de la empresa en el sector afectado.

Si por razones comerciales o de cualquier otra índole su empresa no quiere plantear una reclamación formal contra uno o varios proveedores, recuerde que siempre podría utilizar esta posibilidad para obtener mejores condiciones de compra en las futuras negociaciones con los infractores.